Chapeau! por el sombrero

Aunque en España todavía nos cuesta pasearlo, el sombrero está de moda y ahora ya no hay que esperar a la próxima boda para cubrir nuestra cabeza con un bonito ejemplar ¡Larga vida al sombrero!

No ha pasado tanto tiempo de aquellos días en los que ver a alguien con un sombrero o un tocado por la calle nos resultaba, cuanto menos, curioso. Ahora, sin embargo, lucir este tipo de accesorios –elegantes y personales como pocos– comienza a ser algo habitual. Y aunque en España aún nos cuesta ataviarnos con este complemento que en épocas pasadas nos aportó tanta fama y gloria internacional, que está de moda es un hecho y son las jóvenes generaciones de «fashionistas», ajenas a traumas folclóricos, los que ya lo lucen a todas horas y de cualquier color y forma que se les viene a la cabeza. Por tercer sábado consecutivo, desde este rincón de la moda podemos decir que el «boom» de esta macrotendencia planetaria se atribuye, una vez más, a los de siempre, o sea, a «bloggers», «instagramers» y «celebrities» de toda índole que, con fotos y «hashtags» de por medio, nos hacen saber que el #elsombreroescool.

Una de las marcas que ha utilizado esta estrategia para conquistar el mercado desde Estados Unidos es Lack of Color. En su página de venta «online» podemos encontrar los que se llevan la palma en cuanto a moda y buena relación calidad-precio, siendo el modelo «Montana Wide Brim», es decir, el de fieltro, ala ancha y copa inspirada en los sombreros del Oeste americano, el que cabalga al galope para la próxima temporada.

Las pasarelas internacionales los han incorporado rápida y sabiamente a sus colecciones y si hay uno que este verano triunfa es el «fedora» que, para que nos hagamos una idea, es como el que llevaba Indiana Jones en sus audaces aventuras en busca del arca perdida. Sin intención de desmontar a Harrison Ford, un apunte: cuenta la leyenda que el actor no se lo ponía únicamente para completar su «look» de arqueólogo, sino porque con el ala ancha del sombrero podía ocultar su cara y ser sustituido por un doble en las escenas peligrosas ¡No sabía nada Indiana!

El que sin duda entona con el público masculino es el «borsalino» o de ala corta, un modelo clásico y atemporal que se puso de moda en 1970 gracias a la película «Borsalino» protagonizada por dos apuestos gansters encarnados por Jean Paul Belmondo y Alain Delon. Una marca a tener en cuenta para llevar uno a la última es Alegría Industries. Sus sombreros están fabricados en Alicante a mano con paja o trencilla en divertidos colores y materiales indeformables.

El tercero y no menos importante es el sombrero Panamá, emblemático donde los haya, que ha vestido cabezas tan ilustres como las de Gabriel García Márquez o el presidente estadounidense Theodore Roosevelt. Para hacerse con uno original a golpe de «click», basta con entrar en la página panamania.com.es, una firma española con sede en Sotogrande, Cádiz, que realiza todos sus modelos a mano y en fibra natural.

Alta costura

El protocolo es otra cosa y una boda es, sin duda, el escenario perfecto para lucir un sombrero o tocado de ensueño. Para ocasiones como ésta, recurrir a los magos del sector es la mejor opción. Los sevillanos Felipe Vivas y Manuel Carrión de Tolentino visten las cabezas de las mujeres más exquisitas del mundo y visitarles en su preciosa boutique Tolentino Haute Hats, en la Plaza de la Encarnación, 28, de Sevilla, es toda una experiencia. Dice Vivas que «un sombrero o un tocado es la guinda de un estilismo, sólo apto para aquellas mujeres que creen en lo que llevan puesto, es decir, para aquellas que no se sienten disfrazadas y saben que este complemento es la prolongación de su propio estilo». También en Sevilla, Reyes Hellín, pionera en el sector de la sombrerería de lujo internacional, acaba de publicar el libro «Sombreros para Reyes Hellín», prologado por Carlos Herrera, en el que hace un recorrido por su trayectoria y relación con los sombrereros más famosos del mundo, entre ellos Stephen Jones o Philip Treacy, que vende en exclusiva en su tienda de la calle Alfonso XII de Sevilla.

La elección depende de la hora del día y, sobre todo, de la seguridad y estilo de la mujer que lo lleva. Los sombrereros aseguran que hoy día podemos encontrar tocados que «dan el pego» por poco más de 50 euros, pero con el sombrero no hay posible trampa. Los materiales exquisitos, como la fibra natural, las plumas, la rafia, el tul o las flores son la clave para llevar un ejemplar a la altura de las circunstancias. Es decir, a la hora de tocar nuestra cabeza, todo no vale y decir «chapeau» a una señora con sombrero es una cuestión de presupuesto, pero también, de buen gusto.