Desigual, feminismo «punk» en Nueva York

La firma catalana presentó ayer su colección otoño-invierno 2017,. inspirada en los movimientos «underground» de los años 60, 70 y 80

Tuvieron protagonismo las medias de rejilla y las boinas en rojo y negro

La firma catalana presentó ayer su colección otoño-invierno 2017,

inspirada en los movimientos «underground» de los años 60, 70 y 80

Incluso bajo la tormenta que dejó a Nueva York cubierta de varios centímetros de nieve, y aunque la mayoría de comercios estaban cerrados, los amantes de la moda se aventuraron ayer a asistir a la primera jornada de la «Fashion Week» neoyorquina. Los fieles a Desigual también desafiaron el mal tiempo para acercarse hasta Clarkson Square, donde esta temporada se presentan por primera vez algunas colecciones, incluida la de otoño-invierno 2017 de la marca catalana. Llamada «Extraordinary», se trata de una oda, como ya es costumbre en Desigual, a la individualidad y la diferencia de estilos. En primera fila había más de un rostro conocido, como la modelo Elisa Sednaoui, esposa de Alex Dellal (ex de Carlota Casiraghi); María Forqué, hija de Verónica Forqué, y su novio, con quien se acaba de mudar a Nueva York; la actriz Berta Vázquez, ex novia de Mario Casas, y Miranda Makaroff, hija de la diseñadora Lydia Delgado.

«No vestimos cuerpos, vestimos personas», decía Daniel Pérez, director global de comunicación de Desigual momentos antes del desfile. Por ello, indica, su esfuerzo está siempre dirigido a destacar lo que convierte en única a cada mujer. En honor a esa parte esencial del ADN de la firma se han inspirado para esta temporada en varios movimientos feministas de los años 60, 70 y 80. Wimmins Comix, por ejemplo, era un grupo de mujeres dibujantes de San Francisco cuyos cómics se centraban en temas políticos y trataban abiertamente el sexo y la homosexualidad. Su estética, como la de las GTO (Girls Together Outrageously), un grupo de música femenino de Los Ángeles, se fijaba en lo romántico y buscaba romper con las ideas establecidas de cómo una mujer debía vestirse.

Además, Desigual miró hacia el «punk» californiano y español, «específicamente a la nueva ola española de los 80, que era más romántica y en la que abundaba el negro, pero que no duró por la llegada de la movida madrileña, más colorista», explica Pérez. En esta colección predominan el rojo, el negro y el blanco, aunque destaca también el trabajo de detalles elaborados a mano sobre distintas texturas. Por eso, ayer sobre la pasarela, al ritmo de «I want Candy», se vieron bordados de flores en vestidos de cuero, faldas de gamuza y jerséis. La nota «punk» la dieron los pantalones de tartán rojo, las medias de rejilla, los «cut-outs» en algunas prendas y las boinas.

- Deportivo-retro

Como en la temporada pasada, las chaquetas «bomber» volvieron a ser protagonistas, pero esta vez como parte de su apuesta por un «look» deportivo-retro: camisas de «bowling», chalecos y pantalones «oxford». Según Pérez, la idea era presentar una colección de piezas muy confortables que combinaran la ropa de noche con la «sport». No faltaron tampoco cazadoras de cuero con detalles bordados, los estampados típicos de Desigual, el dénim, el «animal print», las transparencias ni las piezas de noche, como faldas plisadas y vestidos maxi de terciopelo o encaje. Habría que destacar de entre todas las piezas los abrigos –específicamente uno largo de tartán en rojo, blanco y azul– y las botas: algunas más «punk», cubiertas en tachuelas, y otras con un toque romántico, de charol y con flores bordadas en rojo.