Llega la nueva colección para hombre de Loewe

El efecto que se logra es el de una calma emocional que contribuye a su vez a una mayor concentración, ya que un entorno incuestionablemente embriagador obliga a que la mente esté presente en todo momento.

En la colección Otoño Invierno 2016, Jonathan Anderson ha rebuscado en la manera de articular siluetas familiares frente a un universo abstracto y eminentemente natural. Acompañado por esculturas con forma de hongo y elementos modulares en proceso de transformación, se obtiene como resultado una normalidad llevada al extremo, que se pone de manifiesto en prendas y accesorios dimensionados hasta convertirse en versiones de mayor tamaño de sí mismos.

En la colección predominan las siluetas sobredimensionadas y excesivamente relajadas, en las que se combinan colores terrenales primigenios con una apariencia en la que la calma y la distensión se aprecian especialmente en prendas tales como gorros caídos inspirados en la ropa de dormir. Hay prendas que llaman la atención poderosamente, entre ellas los cárdigan de punto largos en los que se recrean bloques de colores, cuya inspiración procede del motivo de una bufanda indonesia de principios del siglo XIX y camisas de seda con estampado de pterodáctilo.

Le experiencia de LOEWE con los materiales adquiere protagonismo en los looks completamente vaqueros realizados a partir de tejidos de lona creados desde cero, así como en las prendas de piel que engañan al ojo haciéndole creer que se trata realmente de tejido vaquero. Un recurrente estampado del amanecer pone el acento sobre la visión positiva de la casa justo al comienzo de un nuevo año.