Custo Barcelona, un brillante experimento

Su nueva colección, «Light Years», fue presentada ayer en la Semana de la Moda de Nueva York

Colección "Light Years"

Los coloridos brillos de Custo Barcelona, la elegancia de la colección de Victoria Beckham y la subversión de Public School fueron los protagonistas en la jornada de hoy de la Semana de la Moda de Nueva York.

Custo Dalmau repitió ayer en Nueva York, donde, tras 20 años y 40 colecciones, ya es un clásico. Sin embargo, nada de su muestra otoño-invierno 2017 resultó reiterativo. Esta vez la marca ha apostado más que nunca por la experimentación, sobre todo de tejidos, para crear prendas que vuelven a despertar la emoción de los amantes de la moda. Lo decía, antes del desfile, el propio Custo: «Estuve en París hace una semana y noté que todo el mundo iba vestido igual. Se está uniformando el planeta. Nosotros lo entendemos como una oportunidad para crear y ofrecer algo nuevo, diferente». Por ello, al ver pasar a las modelos sobre la pasarela, el espectador dudaba de si lucían un vestido confeccionado en lamé, lana, terciopelo de seda, satén o en una mezcla de todos ellos. Precisamente eso es lo ingenioso de «Light Years», su nueva colección, en la que la combinación de tejidos logra acabados inesperados, siempre con el brillo como protagonista: «El brillo es la herramienta principal del nuevo lenguaje de moda que presentamos: un producto muy contemporáneo con siluetas, geometrías y materiales bastante experimentales. Mezclamos tejidos tecnológicos con otros muy artesanales», explica Dalmau.

Trabajo manual

Es fácil de ver a lo que se refiere en la mayoría de piezas de «Light Years», como en un abrigo de lana artesanal de la India, transformada por una capa de lamé de aluminio, o en una bomber XXL de satén de seda plateado con aplicaciones de golondrinas en pedrería bordadas a mano. «Esta colección es la primera muestra del nuevo Custo», afirma el diseñador, que confiesa que su firma está pasando por un proceso de readaptación. Mientras que otras como Tommy Hilfiger buscan la masificación, Dalmau apuesta por el nicho que le ha sido fiel durante años y por quienes perciben que la moda ha perdido personalidad.

Hubo 51 salidas de mujer y 18 de hombre en su desfile de ayer, que se celebró en el Pier 59 de Chelsea, a orillas del Hudson. Si la colección femenina es «la interpretación de los colores del Pantone en brillo», según Dalmau, la de hombre sigue un concepto más clásico en las siluetas. La mayoría de los «looks» estarán disponibles en tienda, aunque algunos no pueden producirse en cantidades porque requieren un trabajo manual que puede tomar más de una semana.