A mil millones de la meta del «deporte para todos»

La estrategia de la Junta para modernizar y aumentar en la última década las instalaciones existentes se queda en 800 de 1.824 millones previstos

El «boom» del deporte lleva varios años instalado en España: junto a las «modas» del pádel –que trajo consigo una proliferación de pistas a final de la pasada década– o más recientemente correr, se mantiene como dominador absoluto el fútbol. Para reforzar esta creciente incidencia, la Junta diseñó el Plan Director de instalaciones deportivas 2007-2016, cuyo objetivo último era modernizar y ampliar las infraestructuras existentes en la comunidad. A seis meses para que expire, el balance es que se han invertido en torno a 800 millones de euros, cofinanciados al cincuenta por ciento entre la Administración regional y las entidades locales y diputaciones, según los datos confirmados a LA RAZÓN por la Consejería de Turismo y Deporte. La aportación realizada por la Junta de Andalucía, a través de la Secretaría General para el Deporte, en el período 2007-2015, fue de 175 millones en obras promovidas por la Adminsitración regional y 236 millones en las contratadas por el ámbito local y supramunicipal. En total, 411 millones salieron de las arcas del Gobierno andaluz. La meta para este último año situaba el gasto global en 1.824 millones, estructurado en tres áreas diferenciadas: mil millones para la red básica de instalaciones –pistas polideportivas, piscinas o salas cubiertas–; 424 millones para la red complementaria –destinada a la competición– y otros 392 millones para la red especial –patrocinios de élite o los centros de alto rendimiento de Sierra Nevada (Granada) o Sevilla–.

Fuentes de la Consejería lamentan que «la inversión pública destinada a este Plan ha estado condicionada sin duda por factores como la crisis económica o la reforma de la ley de régimen local, que no permite el endeudamiento de las entidades locales. Un contexto en el que muchos de los municipios –que tenían que aportar el 50% de las inversiones en infraestructuras e instalaciones deportivas– optaron por paralizar sus proyectos».

De los mil millones previstos para la denominada red básica, 650 debían destinarse a nuevas instalaciones; 125 millones a campos de césped artificial y otros 232 millones a modernizar las dotaciones existentes. La red complementaria preveía 160 millones para programas equipamientos de competición; 140 para diversificación deportiva; 60 millones para mejorarlas y 64 millones para el programa de adaptación de áreas naturales. Las actuaciones se subdividían en dos etapas, la primera de seis años, y la segunda, a punto de culminar, de cuatro.

Los cálculos sobre la necesidad de infraestructuras se realizaron en 2005 en base a que la mitad de la población, 7,6 millones entonces -frente a los 8,4 actuales- realizara deporte. En los últimos cinco años, la práctica ha aumentado considerablemente: el 45% de los andaluces lo realiza regularmente (50,4% de los hombres y el 42,1% de las mujeres), once puntos más, según el Anuario de Estadísticas Deportivas 2016 del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Ellas mayoritariamente lo hacen de forma amateur (solo el 8,9% compite), mientras que en ellos el porcentaje se sitúa en el 22,1%. La encuesta refleja además que quienes hacen deporte no se ciñen a una sola modalidad (ocho de cada diez); uno de cada tres suele acudir a instalaciones públicas (15,9% a privadas) y la mitad prefiere practicarlo en espacios no adaptados específicamente para ello.

Trasladando estos porcentajes a requerimientos de instalaciones deportivas, la Junta calculó que un 24,5% de los practicantes deportivos andaluces demandaban campos de fútbol; un 27,5% pistas polideportivas (al aire libre o en pabellones cubiertos), correspondientes a los que dicen practicar fútbol sala y baloncesto; otro 27,6% demandarían salas cubiertas (para la práctica de aeróbic y gimnasia de mantenimiento); por último, un 13,6% requerían piscinas cubiertas.

El plan destacaba además que el 58% de los espacios deportivos no era accesible a toda la población, por encontrarse en áreas escolares o clubes privados. El análisis del parque deportivo de accesibilidad general señaló que las pistas pequeñas al aire libre representan casi la mitad de los espacios deportivos, un 47%; los espacios deportivos más cualificados, una cuarta parte.

El documento recoge «desajustes» y «déficits», con «baja presencia de los espacios deportivos más cualificados: piscinas cubiertas, pabellones, salas cubiertas y pistas de atletismo». El «programa de césped artificial» fue de los que recibió un mayor impulso, especialmente con el llamado Plan 8.000, puesto en marcha por el Gobierno central en 2008. Respecto al ámbito escolar, ponía el acento en la necesidad de «salas cubiertas», además de advertir de «la edad media significativa» de las intalaciones existentes. En la red complementaria, la mayor carencia se refiere a pistas de atletismo, además de contar con una alta antigüedad la mayoría de los existentes. El último censo actualizado data de 2005. Según él, en Andalucía había 24.815 instalaciones. La mitad, pistas polideportivas, y 1.167 más con pared; 5.550 piscinas; casi 3.700 salas polivalentes y 1.900 campos.

Un millar de empresas deportivas creadas en cinco años

El Anuario de Estadísticas Deportivas 2016 revela que Andalucía concentra el 15,2% de las empresas españolas ligadas al deporte, mayoritariamente relacionadas con la gestión de instalaciones o actividades (77%) y en menor medida con la venta de material específico (22%) o su fabricación. En cinco años se ha disparado su crecimiento, con casi mil más, hasta alcanzar las 4.726 al cierre de 2015. El gasto medio por persona, 82 euros, está sin embargo por debajo de la media nacional de 91 euros. La inversión regional en bienes y servicios vinculados al deporte ha sufrido una caída de 781 a 687 millones en 2014. En el ámbito local y de las diputaciones, el gasto aumentó respecto a 2013 hasta los 609 millones (33 más). Andalucía es la segunda comunidad, por detrás de Cataluña, en número de licencias federativas, superando las 516.000. El porcentaje de mujeres está por debajo de una de cada cinco. En solo un año, han desaparecido 312 clubes de los 11.381 que hay actualmente.