Andalucía y Canarias se alían para exigir otro sistema de financiación

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, y el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, ayer en San Telmo
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, y el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, ayer en San Telmo

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, sigue con su agenda de Estado. Ayer recibió en los salones de San Telmo a su homólogo en Canarias, Paulino Rivero, quien ya visitó el palacio en septiembre de 2012 cuando aún era su principal inquilino José Antonio Griñán. Durante alrededor de una hora ambos mandatarios abordaron asuntos como la financiación autonómica, medidas para la reactivación económica o la creación de empleo.

Según trasladaron luego de forma conjunta a la prensa, los dos ejecutivos reclaman un nuevo modelo de financiación autonómica que garantice que «todos los ciudadanos, vivan en el rincón que vivan, tengan las mismas posibilidades» de acceso a unos servicios públicos similares y a unos derechos básicos, en palabras de Rivero.

Preguntados por si ambas comunidades conformarán un eje común de presión contra el Gobierno central, el presidente canario matizó que «no se trata de crear ningún frente». De hecho, incluyó a Valencia y a Murcia, dirigidas por el PP, «entre las comunidades especialmente perjudicadas» por la aplicación de un modelo de financiación al que dio luz verde el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Es más, el 17 de junio de 2009, Griñán, tras un encuentro con el ex presidente nacional, sostuvo que «todos los 'sudokus' se resuelven» y garantizó que Andalucía sería la región que más iba a recibir. Ahora, con bloque de dos o sin él, Díaz y Rivero dejaron claro que comparten un «camino», distinto al de los territorios gobernados por el PP y anunciaron que pondrán en marcha equipos de trabajo que intercambiarán información ligada al nuevo sistema que exigen.

Para la presidenta, quien aseveró que la región ha dejado de percibir en torno a 2.800 millones en los tres últimos años liquidados –2009/2011–, se trata de un debate que debe afrontarse cuanto antes y de manera multilateral. En ese sentido, trasladó a Rivero la propuesta andaluza sobre el cálculo del coste promedio de los servicios públicos, para que todos los territorios reciban lo mismo por ese concepto, lo que, a su juicio, evitaría «confrontaciones estériles». La baronesa socialista reafirmó además su oposición «al reparto del objetivo del déficit» diseñado por Moncloa y a su «estrategia de austericidio».

Al margen de las finanzas, los líderes regionales coincidieron además en que la Conferencia de Presidentes Autonómicos es un «buen instrumento» que «está infrautilizado» y pidieron su reactivación. Demandaron, asimismo, al Ejecutivo central que colabore para la puesta en marcha de un plan que permita renovar el sector turístico del territorio nacional, ligado a la construcción.