De Guindos: «O seguimos creciendo o volveremos a la casilla de salida»

Descarta continuar con la austeridad

No sólo hizo balance de lo realizado, sino también subrayó las debilidades de la economía actual y marcó algunas las líneas que deberá seguir el Gobierno que salga de las urnas el próximo 20 de diciembre. En la clausura del Foro Económico de Caja Rural del Sur, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró que «o seguimos creciendo o volveremos a la casilla de salida», en alusión a las reformas emprendidas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy en estos últimos cuatro años. A su juicio, una hipotética reversión de las medidas tomadas hasta ahora «tendrá un impacto importante en la economía», por lo que apostó por continuar con las reformas. Sin embargo, introdujo un matiz significativo: «No deberían ser tan llamativas o tan difíciles de explicar», aseguró descartando la senda de la austeridad.

Pese a ello, se mostró convencido de que «España es una sociedad madura y sabe cómo estábamos y cómo estamos ahora», lo que le llevó a concluir que el país «está mucho mejor ahora que hace cuatro años». ¿Las debilidades? «Todavía hay un elevado endeudamiento público y privado que hay que renovar», explicó, no sin antes recordar la previsión que ya expresó recientemente: la creación de casi 600.000 puestos de trabajo este año.

En cuanto a la situación que se encontró cuando llegó al Gobierno en 2011, señaló que «había muchas incertidumbres». «La economía estaba entrando en la segunda recesión de la crisis y el Producto Interior Bruto (PIB) cayó un 8,6 por ciento». En cuanto a la tasa de paro, «se pasó de un 8 por ciento a un 27». Junto a ello, era necesario una reestructuración del sistema financiero, ya que «sin un sector financiero solvente no sería posible ninguna recuperación». Su departamento se puso a la tarea siguiendo estos parámetros: «transparencia, incremento de las provisiones, creación de un banco malo y recapitalización». El resultado fue que «llevamos más de dos años con un flujo de crédito positivo» y la financiación a las pequeñas y medianas empresas «se ha redoblado». También valoró el esfuerzo de las cooperativas de crédito, que no necesitaron ayudas públicas en esta reestructuración.