Dos detenidos por la muerte del desaparecido en Sevilla

Una supuesta deuda que la víctima tenía con el principal autor de los hechos, al que llevaba las cuentas como gestor, posible móvil del crimen

Joaquín Gómez, desaparecido el 5 de julio en Rochelambert, gestionaba documentos de uno de los detenidos
Joaquín Gómez, desaparecido el 5 de julio en Rochelambert, gestionaba documentos de uno de los detenidos

Una supuesta deuda que la víctima tenía con el principal autor de los hechos, al que llevaba las cuentas como gestor, posible móvil del crimen

La Policía Nacional ha detenido a dos personas de 27 años, una como presunta autora de asesinato y otra como cómplice, por la muerte del desaparecido el pasado 5 de julio en la barriada sevillana de Rochelambert, Joaquín Gómez Borrallo, de 62 años. La víctima, que había mantenido relaciones profesionales con el presunto autor del crimen, tenía una supuesta deuda pendiente con él, pudiendo ser el móvil del crimen, informó la Policía. El cadáver fue encontrado la noche del 9 de julio en un paraje de Alcalá de Guadaíra, en el interior del maletero de su vehículo, un Seat Ibiza, totalmente calcinado.

La investigación policial, a cargo del grupo de Homicidios, comenzó desde que un familiar denunció la desaparición de la víctima. En ese momento se inició el protocolo por desaparición de alto riesgo, y «se comenzó a trabajar sin descanso para su localización», añadió el Cuerpo Nacional. La Sala Operativa del 091 estuvo transmitiendo a todos los indicativos policiales cada dos horas las señas físicas y la descripción del vehículo del desaparecido. Los agentes encargados de la investigación estuvieron en permanente contacto con los familiares del mismo, entrevistándose con amigos del desaparecido, al objeto de conseguir su pronta localización, reconstruyendo las últimas 24 horas del desaparecido. Como resultado de las diligencias practicadas se pudo averiguar que la víctima era el gestor de documentos del ahora detenido, propietario de un taller mecánico, manteniendo una relación profesional, teniendo el primero una deuda pendiente con el segundo, al deberle una cantidad de dinero que éste le reclamaba.

La víctima fue vista por última vez subiéndose en la moto del presunto asesino, saliendo del taller que regenta. Desde entonces, fue retenido en contra de su voluntad hasta que acabó con su vida. El cadáver fue encontrado calcinado en el interior de su vehículo, con el objeto por parte de los autores de destruir las pruebas y dificultar su identificación. Para el estudio y análisis de dichos restos se ha utilizado una técnica compleja y exhaustiva debido al deterioro por las altas temperaturas alcanzadas en el interior del vehículo, lo que retrasó la confirmación de que dichos restos efectivamente pertenecían a la víctima.

«Desde el primer hasta el último momento», especificó el Cuerpo, los agentes que llevaban la investigación no cesaron en la búsqueda de la víctima, ya que no se tenía confirmación alguna de que los restos fueran de él y aún se albergaba la esperanza de poder encontrarlo con vida. Tras las numerosas gestiones realizadas por los investigadores, se pudo llegar a la total identificación del autor material del asesinato y de una segunda persona que le ayudó a deshacerse de las pruebas del crimen, quien confesó los hechos en su declaración. La mañana del pasado día 22, se procedió a la entrada y registro de dos viviendas cercanas entre sí, perteneciente una de ellas al presunto autor material de los hechos. Durante su detención reaccionó de forma muy violenta ante la presencia policial, arremetiendo contra los agentes y lesionando a tres de ellos. El juez de Instrucción 2 de Sevilla ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de los dos jóvenes detenidos.