El Hijo Predilecto rockero de la Junta arremete contra el PP

La Razón
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sevilla- «No sé si me merezco ser Hijo Predilecto, pero lo voy a disfrutar a tope», lanzó desde el escenario en un momento del encendido e incendiario rock and roll sin música que se marcó el granadino Miguel Ríos, tras recibir el título de Hijo Predilecto de Andalucía en el acto institucional organizado por la Junta con motivo del 28F en el Teatro de la Maestranza de Sevilla.

Arrancó con unos versos de Ángel González, que leyó de un «Ipad o similar», y dejó claro desde ese inicio que no había tomado la palabra en representación de todos los galardonados para ser políticamente correcto, sino para poner en práctica el «compromiso tácito» que conlleva su distinción. Entonó un buen puñado de críticas, todas con un claro objetivo: las políticas del PP y los «mercaderes» capitalistas.

Usó la medalla concedida a la oncóloga Eloisa Bayo como excusa para expresar su admiración por los profesionales de la sanidad pública madrileña, la «marea blanca», que ha luchado contra la privatización del Ejecutivo de Ignacio González . «Pertenecen a un colectivo que no sólo salva vidas, sino dignidad», proclamó.

Cambió de estrofa y de distinguido reclamando una tierra para las mujeres en las que «el ministro de Justicia no mande en sus cuerpos», en alusión a Alberto Ruiz-Gallardón y a su Ley del Aborto. Tuvo también para otro ministro: el de Educación, José Ignacio Wert. De nuevo sin nombrarlo hizo un juego de palabras al lamentar la sensación entre el «wér... tigo» y la desesperación» que invade en estos momentos a los «muchos músicos» que pueblan el mapa andaluz.

Censuró la «propaganda» económica del Gobierno central e introdujo incluso unos sones sobre corrupción para sostener que no va a «dejar de creer en la música porque algunos músicos desafinen». «Simplemente, dejaré de tocar con ellos», matizó para enviar un mensaje: «Hagan ustedes lo mismo, señores políticos», exigió, en esta ocasión sin hacer ninguna referencia clara a nadie. La melodía, cambió de tono para referirse al equipo de Susana Díaz al que no achacó recorte alguno. Incluso en la única reivindicación que expuso relacionada con la comunidad, «que se pare el ladrillo en la Vega de Granada», fue suave. Apeló al valor de ese entorno natural sin estridencias. Ríos, quien confesó que nunca ha sido «hijo pródigo» porque su «madre, Andalucía», era «viuda y estaba tiesa», reconoció también haber escogido «amar» a su tierra «por los ojos de Granada». Y sabiendo que «quien nace al Sur del Sur está jodido». Esa actitud, inusual en sus predecesores, le permitió incluso salir airoso al cantar antiguas coplillas carnavaleras de otro de los distinguidos ayer: el dibujante gráfico Andres Vázquez de Sola. Éste lo eschuchaba a la derecha, junto a la mencionada Bayo y al resto de los portadores ya de sus medallas de la comunidad: la fiscal de Violencia de Género Flor de Torres, la empresaria María Paz Hurtado, el cocinero Ángel León, la cantora Estrella Morente, el catedrático Santiago Muñoz, el cineasta Miguel Picazo, la periodista María Esperanza Sánchez y Unica Group.