Inquietud de sol y playa

EL Reino Unido es el principal mercado emisor de turistas a Andalucía, pero la posibilidad de un Brexit duro ya ha provocado una «ralentización» en el sector

Andalucía recibió el año pasado más de 2.800.000 visitantes británicos / Foto: Manuel Olmedo
Andalucía recibió el año pasado más de 2.800.000 visitantes británicos / Foto: Manuel Olmedo

EL Reino Unido es el principal mercado emisor de turistas a Andalucía, pero la posibilidad de un Brexit duro ya ha provocado una «ralentización» en el sector

Los efectos que está teniendo la quiebra de Thomas Cook en el sector turístico tan sólo es un adelanto de lo que podría ocurrir si el próximo 31 de octubre Gran Bretaña consuma su salida de la Unión Europea. Las anulaciones de vuelos y las cancelaciones de reservas hoteleras podrían multiplicarse si se producen restricciones de movimientos y si cambia demasiado la cotización de la libra respecto al euro. Un sector tan sensible a la incertidumbre como es el turismo, por tanto, podría resentirse si el país abandona el ámbito comunitario, y las consecuencias podrían dejarse notar en la comunidad autónoma.

El Reino Unido constituye el principal mercado emisor de turistas a Andalucía, que recibió en 2018 un total de 2.872.409 visitantes británicos. Los últimos datos que obran en la Consejería de Turismo hablan de 155.972 turistas de esta nacionalidad alojados en hoteles el pasado mes de julio. Y ya se atisban los nubarrones del Brexit, ya que la cifra supone un 0,9 por ciento menos respecto al mismo mes del año pasado. Sin embargo, donde más se observa la bajada es en la llegada de pasajeros a los aeropuertos andaluces en las compañías tradicionales, un 19,3 por ciento menos respecto a 2018, con un total de 49.471 visitantes. En el ámbito de las líneas de bajo coste sí se produjo un aumento, concretamente del 6,8 por ciento. El perfil habitual del turista británico, según apunta el documento, es el de una mujer de entre 45 y 64 años, ocupada, que se aloja principalmente en un hotel y que busca un turismo de sol y playa, uno de los grandes resortes del sector.

Ante el Brexit, el documento sostiene que «los británicos viajarán ocurra lo que ocurra». En definitiva, «no van a renunciar fácilmente a sus vacaciones». No obstante, ya hay consecuencias, como «una ralentización del crecimiento de este emisor desde 2017». «A medio y largo plazo su evolución se verá ligada al impacto del Brexit sobre la cotización de la libra respecto al euro –ya se ha depreciado un 10,5 por ciento desde el referéndum hasta finales de 2016 y otro 6,5 por ciento en 2017– y sobre la pérdida de confianza de los consumidores debido a la previsible desaceleración de la economía británica y su efecto en las rentas disponibles». Con todo, se está manteniendo el paquete turístico tradicional y está aumentando la organización independiente. «El Brexit también afectará a la operatividad aérea y, por ende, a la touroperación», sostiene el documento, que aporta una idea tranquilizadora: «España se percibe cada vez más como un destino seguro».

La Costa del Sol es el principal destino de estos turistas, un enclave con una gran fortaleza que, de momento, no está acusando las sombras de un proceso que arroja demasiadas incógnitas. Según datos de la Diputación de Málaga, la llegada de viajeros británicos al aeropuerto se incrementó un 3,4 por ciento de enero a junio, registrándose 1.366.786 turistas. La subida a nivel nacional fue algo menor: 3,1 por ciento. Por contra, las pernoctaciones descendieron un uno por ciento. Las previsiones son positivas. Según la oferta de asientos, de agosto a enero se producirá un aumento de turistas británicos del 4,6 por ciento.

Ante las consecuencias que se avecinan, la Diputación de Málaga ha creado un observatorio del Brexit que analiza, mes a mes, las tendencias y argumenta las variaciones en los indicadores económicos, turísticos y de gasto y detecta las claves de la evolución de este mercado prioritario. Este instrumento «nos permitirá anticipar estrategias y actuaciones concretas para seguir atrayendo al que hoy por hoy es el principal mercado emisor extranjero para la Costa del Sol», apuntan desde el organismo. Con todo, desde la institución supramunicipal reconocen que «es normal que exista alerta y cierta preocupación, tanto en nuestra industria como en los propios vecinos británicos que residen en la Costa del Sol».

En esta tarea de anticipación, la Diputación de Málaga está utilizando la tecnología punta para ver cómo se comportan los turistas británicos en la Costa del Sol y durante el proceso de búsqueda y reserva de su viaje, en comparación con años anteriores. De esta manera, se analiza con diferentes «partners» colaboradores cómo se comporta el turista en el destino, qué visita y qué consume para comparar la información obtenida con los periodos pre-Brexit. Además, se rastrean, con fuentes que controlan el 50 por ciento del mercado de distribución, millones de búsquedas diarias en materias de viajes y cientos de miles de reservas de vacaciones. Se recopila información proveniente de más de 16.000 agencias del Reino Unido, se analizan los perfiles de 50.000 reservas mensuales y más de 300.000 búsquedas de viajes al mes.

Por otra parte, en el paquete de 112 medidas que aprobó recientemente la Junta para combatir los posibles efectos del Brexit se incluyen varias iniciativas dirigidas al sector turístico. En al apartado de «promoción», se contempla la realización de una campaña de verano, época del año en la que el turismo de sol y playa tiene más fortaleza. Junto a ello, se promoverán acuerdos de comarketing con actores turísticos de Gran Bretaña y habrá encuentros profesionales del sector. También se contemplan acciones destinadas al público británico para atraer turistas, la participación en ferias de turismo en el Reino Unido y acciones inversas multimercado con especial incidencia en el país.

La vista ya está puesta en la celebración, el próximo mes de noviembre, de la World Travel Market de Londres, un escaparate fundamental de captación. Entre este año y el próximo Andalucía estará presente en siete ferias turísticas.

Más de 50.000 residentes

Otro aspecto a tener en cuenta en esta problemática es la situación de los casi 50.000 británicos que viven en la Costa del Sol, que también viven con mucha preocupación los mensajes que está lanzando el Gobierno del Reino Unido. La Federación de Asociaciones de Extranjeros de la Costa del Sol asegura que la incertidumbre es «total» en el colectivo, puesto que se establecerán controles fronterizos y habrá restricciones en el tránsito de personas, estableciéndose la obligatoriedad del pasaporte e incluso del visado. «Hasta ahora íbamos y veníamos tranquilamente con el DNI», señala el colectivo. Las dudas se multiplican entre los pensionistas, que viven la mayor parte del año en España y que podrían perder poder adquisitivo si se devalúa la libra.