La autonomía de Podemos marca el «cara a cara» por el liderazgo de IU

Pérez Tapias sostiene que una confluencia «mal planteada» ha vuelto a Izquierda Unida invisible, mientras que Maíllo defiende que la relación es «de tú a tú» pese a los «tremendistas»

Pérez Tapias sostiene que una confluencia «mal planteada» ha vuelto a Izquierda Unida invisible, mientras que Maíllo defiende que la relación es «de tú a tú» pese a los «tremendistas»

Fue una contienda dialéctica sin tono altamente belicoso, pero que evidenció dos visiones respecto al grado de autonomía que IULV-CA debe tener en relación a Podemos. Las confrontaron los dos candidatos que encabezan las listas que se han presentado para capitanear IULV-CA en el marco de la XXI Asamblea andaluza: el actual líder de la federación de izquierdas, Antonio Maíllo, y el ex secretario de Organización de la coalición José Luis Pérez Tapias. El último expresó sus dudas en cuanto a un proceso de confluencia con la formación morada que consideró «mal planteado y negociado» desde el principio y que ha tenido una consecuencia: la «invisibilidad» de IU y la pérdida de influencia.

De otro lado, Maíllo, que rebatió desde el minuto uno esa idea, sostuvo que la coalición debe «moverse» como lo ha hecho la sociedad para «adecuarse» a ella en un contexto en el que han «reventado» las «costuras» del sistema, y hacerlo dejando a un lado «la melancolía». ¿Su objetivo? Contribuir a crear «un bloque de cambio y de transformación» que permita relevar a un PSOE «agotado» al frente de la Junta. A lo que su rival le replicó reprochándole «el realismo mágico sudamericano» que se recoge últimamente en los documentos internos, la falta de «plan b» si resulta que la fuerza política «no gana» en las urnas, y un cierto «seguidismo» de Podemos en el Parlamento autonómico.

Sobre la mesa se desplegaron datos: IULV-CA bajó de 12 a cinco diputados en las elecciones autonómicas de 2015, aunque salvó los muebles en las municipales, logrando mantener la tercera posición y más de 80 alcaldías. A ello se suma que desde 2013 se han esfumado 2.670 afilados en la comunidad, pasando de 8.907 a los 6.237 que existían en junio de este año, según se recoge en el propio informe de gestión presentado por Maíllo, en el que, de hecho, se liga ese descenso a la aparición de un Podemos «más atractivo para la militancia». Con todo, y como subrayó Maíllo, se ha elevado el número de simpatizantes hasta los 11.813 desde los 4.350 de 2014.

En ese escenario, el aspirante a revalidar la coordinación general aseveró que su candidatura, que participa en el proceso de elección interna con un documento titulado «La Izquierda en movimiento: Ganar Andalucía», está dispuesta a «remangarse» y a lograr una alternativa, pese a los «malos agoreros». El ex secretario de Organización, ponente de quienes defienden el texto «Por una IULV-CA fuerte y autónoma para cambiar Andalucía», le advirtió de que «la dinámica del todo o nada genera frustración».

Ambos coincidieron en buena medida en el diagnóstico que hicieron sobre la situación en la que se encuentra la comunidad y no tanto en el modelo organizativo para la organización política. Pérez Tapias quiso saber si el modelo a seguir era el del partido de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, «donde hay personas con dobles o triples militancias». Lamentó la «insistencia en decir» desde el lado de su contrincante que se han «institucionalizado», dado que «los cargos públicos de IU nunca han rehuido los conflictos sociales»; y que se pretenda «deconstruir una cosa para construir no se sabe qué». Maíllo intentó zanjar esa cuestión: «Planteamos volver a ser lo que fuimos», lanzó, para recibir una respuesta: «Lo que fuimos cuándo», le interrumpió Pérez Tapias, para añadir que «IU ha sido siempre un movimiento político y social».

De nuevo, Maíllo insistió en que «frente a los tremendistas que auguran la desaparición de IULV-CA», los suyos pretenden captar a más gente a través de una doble vía: la práctica institucional y el activismo social.

A la luz de la más de hora y media de debate, lúcidamente moderado por la periodista Secundina García, en el seno de IU hay un cierto consenso en «la filosofía de la confluencia», en palabras de Pérez Tapias, pero no en su materialización. Si éste habló de «una situación de subordinación» a Podemos, Maíllo aseguró que la relación es «de tú a tú» e introdujo otra subordinación de la que huir: al PSOE. La asamblea de la que saldrá el vencedor se celebrará el próximo octubre, los días 7 y 8.