La Junta tardará medio año en tramitar los «urgentes» bonos de empleo joven

Antonio Ávila y Miguel Ángel Vázquez, en los pasillos de San Telmo antes de comparecer ayer en rueda de prensa
Antonio Ávila y Miguel Ángel Vázquez, en los pasillos de San Telmo antes de comparecer ayer en rueda de prensa

El Consejo de Gobierno de la Junta aprobó ayer un Decreto-Ley que regula el bono de empleo joven y un programa de becas de internacionalización para técnicos superiores de formación profesional, amplía las ayudas para el trabajo autónomo y la economía social; además de establecer el marco legal de una serie de medidas extraordinarias de empleo y redefinir las zonas prioritarias para su aplicación. Un conjunto de iniciativas que beneficiará a unas 30.000 personas y supondrá una movilización de «aproximadamente 200 millones de euros», según adelantó el consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Antonio Ávila.

Si bien, el grueso de estas medidas fue esbozado ya en el Consejo de Gobierno del 12 de febrero, en el que se pusieron en marcha bajo el sello de urgente, pese a que no se han concretado hasta más de tres meses después de su anuncio. Y el tiempo de espera hasta su materialización definitiva no quedará ahí.

Uno de los programas de ayudas que ha levantado mayor expectación es el del bono de empleo joven. Cabe recordar que, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el paro juvenil –que incluye la horquilla desde los 16 a los 24 años– alcanzó en el primer trimestre de 2013 una tasa del 66,35 por ciento. En el último año, ésta creció 8,69 puntos. En números absolutos, 27.100 jóvenes andaluces más no tienen un puesto de trabajo.

En ese escenario, el bono de la Junta pretende facilitar la incorporación al mercado laboral de menores de 35 años con un titulo universitario, de formación profesional de grado medio o superior; o bien graduados en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) procedentes del programa denominado de Segunda Oportunidad Educativa.

El Ejecutivo autonómico destinará a ese fin 15 millones de euros que posibilitarán que 3.125 beneficiarios hasta 2014 perciban 4.800 euros anuales –distribuidos en 12 mensualidades de 400– que podrán verse incrementados mediante iniciativas privadas.

Según Ávila, la norma entrará en vigor de forma inmediata tras su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). ¿Supondrá eso que los jóvenes podrán acceder al incentivo entonces? La respuesta es no. El consejero explicó que la ayuda se hará efectiva cuando se formalice un contrato laboral por un periodo mínimo de un año a jornada completa. Antes de que eso se produzca, los aspirantes al bono tendrán que solicitarlo, por vía telemática o en las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), y pasar una selección entre quienes se hayan inscrito. Para llevar a cabo esa criba, el Ejecutivo andaluz se ha dado un nuevo plazo de dos meses. Es decir, hasta agosto no se conocerían los afortunados con los 400 euros mensuales. Lo que supone que desde febrero que se anunció la medida, habrán transcurrido casi seis meses.

Al margen de los plazos, de acuerdo con la regulación a la que se ha dado luz verde, la Junta pretende que el incentivo esté «vinculado a la persona que lo recibe». Con todo, Ávila matizó que «la empresa acaba beneficiándose en términos de estructura de costes» porque una parte del contrato del joven «será sufragado por la Administración». De hecho, si el beneficiario del bono viera extinguido su contrato, conservará por tres meses el derecho a la prestación para encontrar otro empleo y completar las mensualidades pendientes. Además, para evitar «la posibilidad de la picaresca», Ávila enfatizó que la empresa que opte a fichar a un trabajador por este camino «deberá demostrar que durante lo seis meses anteriores mantuvo un nivel de empleo inferior al que tendrá» con él.