La negociación sanitaria salta por los aires en Granada

Los cuatro sindicatos dan por finalizadas las conversaciones mientras que «Spiriman» convoca una nueva protesta para el 3 de febrero

Manifestación contra la fusión hospitalaria y los recortes asistenciales celebrada el pasado día 15 en Granada
Manifestación contra la fusión hospitalaria y los recortes asistenciales celebrada el pasado día 15 en Granada

La crisis sanitaria granadina vivió ayer un nuevo capítulo que ahonda en el desencuentro entre los profesionales y pacientes, de un lado, y los gestores de la sanidad pública, por otro. Los cuatro sindicatos que mantenían un proceso de diálogo con la gerencia del Complejo Hospitalario de Granada, encaminado a la consecución de dos hospitales completos, se levantaron ayer de la mesa de negociación al entender que se ha incumplido «de forma unilateral» el documento que firmaron las partes el pasado 23 de diciembre. Tras las masivas protestas lideradas por el médico Jesús Candel «Spiriman», seis sindicatos dieron el primer paso el 11 de noviembre presentando a la gerente, Cristina López Espada, un documento de mínimos para iniciar las conversaciones, en el que se recogía la principal reivindicación: «Dos hospitales completos con carteras de servicios diferenciadas y urgencias finalistas».

Sin embargo, López presentó posteriormente otro documento que modificaba el espíritu de la primera propuesta. Pese a todo, fue rubricado por USAE, CSIF, CC OO, UGT y Satse. El Sindicato Médico no lo firmó y USAE se descolgó luego, al considerar que suponía un «fraude a la ciudadanía». Los cuatro restantes sindicatos mantuvieron el diálogo con la gerente, arrancando incluso compromisos de calado, como el mantenimiento de dos cocinas funcionales, un refuerzo de 76 profesionales en todas las categorías de urgencias y un horizonte de ampliación de profesionales que se cifró en 340 efectivos. El diálogo, no obstante, saltó ayer por los aires, oficializando las centrales, en un comunicado conjunto, la retirada de la confianza a la Consejería de Salud y lamentando «profundamente no poder finalizar el trabajo y los avances conseguidos hasta ahora». La causa de esta decisión es «el escenario de confusión y las declaraciones contradictorias» de miembros de la juntas facultativa y de enfermería y de la propia gerente, tras las últimas reuniones. A su juicio, el documento firmado el 23 de diciembre «era un acuerdo y en ningún caso una propuesta» y fue firmado porque «recogía las demandas de los profesionales y la ciudadanía».

Añaden los sindicatos que «en repetidas ocasiones, tanto de Sevilla como de Granada, la Administración nos ha reiterado que el marco negociador no podía ser otro que el de dos hospitales completos con carteras de servicios diferenciadas, con urgencias finalistas, entendiendo por completo que cuenten al menos con las mismas carteras de servicios que existían antes de la reordenación sanitaria y la misma dotación de medios humanos y materiales».

A su juicio, esta versión «no es la que se está transmitiendo en las reuniones técnicas de los últimos días» y, dado que López «no ha desmentido estas informaciones contradictorias pública y contundentemente», le retiran su confianza y dan por rotas las negociaciones.

Por su parte, la Junta no se dio por enterada de la decisión sindical y aseguró que la gerencia del Complejo Hospitalario «sigue manteniendo en pie el acuerdo» con las centrales, emplazándolas a una reunión el lunes, en la que estarán presentes López y el gerente del SAS, José Manuel Aranda, para «aclarar todos los aspectos».

Como viene siendo habitual, la respuesta de «Spiriman» fue contundente. Anunció una nueva concentración para el próximo 3 de febrero en la Plaza Nueva, frente a la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), para reclamar la derogación de la orden de fusión «y la dimisión de los responsables» de la reordenación sanitaria acometida en la ciudad tras la apertura en julio del nuevo hospital del Parque Tecnológico de la Salud (PTS). El acto reivindicativo servirá igualmente para la puesta de largo de la asociación que ha impulsado, denominada «Justicia por la sanidad», que vehiculará las denuncias contra los gestores de la sanidad pública. En el acto estará presente el abogado Carlos Castresana, que llevará a cabo las acciones legales. Castresana fue el fiscal que denunció al dictador chileno Augusto Pinochet y al regidor de Marbella Jesús Gil.

«Ellos han dicho que van a poner muchas denuncias y demandas contra mí –la primera la del vicenconsejero de Salud, Martín Blanco–, pero nosotros, a través de esta asociación, vamos a poner poquitas, pero bien puestas», aseguró Candel en un vídeo en las redes sociales. Además, propuso como cuota para pertenecer al colectivo cinco euros al año.

También tuvo palabras para la gerente del Complejo Hospitalario, instándola a «no mentir más» ni a participar «en esta pantomima». «Lo que estás haciendo es dividir a los profesionales», subrayó, por lo que le reclamó que «derogue la orden de fusión y firme el documento consensuado con los sindicatos».

El consejero en Huelva

En Huelva, la plataforma «Por una sanidad digna» se vio obligada ayer a abordar al consejero de Salud, Aquilino Alonso, mientras accedía al hospital Infanta Elena. Alonso se iba a reunir con profesionales sanitarios y, a la entrada, le fue entregada una carta por miembros del colectivo pidiéndole un encuentro. El consejero aceptó, por lo que queda pendiente la fecha para tratar las numerosas carencias de la sanidad pública onubense.