Marlaska Productions

El narcotráfico es uno de los mayores problemas de la Comarca del Campo de Gibraltar
El narcotráfico es uno de los mayores problemas de la Comarca del Campo de Gibraltar

Los índices oficiales de criminalidad, que en la provincia de Cádiz están escalando hasta cotas michoacanas, no recogen un rosario de sucesos relacionados con los «vuelcos», que es como en la jerga criminal se denomina el robo de mercancía entre diversas bandas de narcotraficantes. Apenas trascienden casos tan llamativos como la persecución de cien kilómetros que, hace un par de semanas, culminó con la detención de cinco sicarios magrebíes que acababan de moler a golpes a tres ladrones de hachís, uno de los cuales falleció como consecuencia de la paliza. La Guardia Civil salió tras ellos en Chipiona y no los agarró hasta que llegaron a Sevilla, cuando ya se habían acogido al suelo sagrado de esos barrios en los que las fuerzas del orden apenas si tienen jurisdicción y cuyos vecinos blasonan de amistad con unos capos que no esconden su tren de vida multimillonario. Anteanoche, en La Línea, el pueblo soberano se alzó en armas por la muerte de un contrabandista de tabaco al colisionar su lancha con una patrullera. Los «matute borroka» acosando a la pasma. A Grande-Marlaska, quien hasta el 10 de noviembre tendrá acta de diputado por Cádiz, se le acumulan los dosieres hirvientes y los frentes que atender, pero podría allegar más medios policiales a la provincia por la que fue elegido. Alguna utilidad habría de tener el prestarse como campo de aterrizaje para un ministro del Interior paracaidista. Mal pagados y peor equipados, entre los agentes cunde la desmotivación y sólo una abnegación que trasciende el deber impide que proliferen (más todavía) las deserciones al lado oscuro. No es el argumento de ninguna teleserie, es la vida misma y está pasando en nuestros barrios. A ver qué dice mañana el «picoletólogo» Lorenzo Silva, que nos visita y publicó hace un año novela sobre el asunto.