Rechazada la rebaja del impuesto de sucesiones por su peso en las cuentas

PSOE, IU y Podemos defienden la necesidad del tributo para el mantenimiento de los servicios

El presidente del Partido Popular en Andalucía, Juanma Moreno
El presidente del Partido Popular en Andalucía, Juanma Moreno

Juanma Moreno arrancó recordando que el PP ha tardado «100 días» en poder debatir su propuesta de ley de modificar el impuesto de sucesiones y donaciones hasta su eliminación progresiva por el veto de PSOE y la complicidad de Ciudadanos. «Se ha secuestrado el debate de la iniciativa y es una falta de respeto a la pluralidad», señaló. Durante sus referencias a la presidenta andaluza, Susana Díaz le daba la espalda para dialogar con su compañero Mario Jiménez. La propuesta fue tumbada a pesar de que Ciudadanos votó a favor de la misma. Se impuso la suma de PSOE –que señaló que sin este tributo no se podrían cumplir los Presupuestos–, Podemos e IU.

«Los andaluces son los españoles que más impuestos podemos llegar a pagar: hasta un 87,6% más», señaló Moreno, que puso un ejemplo real de «un andaluz de 40 años, soltero, sin patrimonio, que recibe en herencia una vivienda de 200.000 euros. En Andalucía tiene que pagar 26.200 euros. En Madrid, 282 euros». Desde 2009, «Andalucía es donde más han aumentado las renuncias a la herencia». En 2014, 5.980 familias. «Este año, un 24% más que el anterior», indicó Moreno, que planteó «una reducción progresiva con bonificaciones anuales». En tres años: «33%, 66% y 99% en 2018». Una diferencia de 1.000 euros en la base imponible puede ocasionar que una herencia de 175.000 euros «no pague nada y de 176.000 pague 26.140 euros», indicó el PP, que criticó «una doble tributación: en vida y tras la herencia». Moreno, que señaló que la plataforma Change.org ya ha recogido 120.000 firmas en contra del impuesto, habló de una medida «a favor de las clases medias y los trabajadores, por justicia fiscal».

IU criticó el «falso debate» que el PP plantea «por tercera vez» en la Cámara (2007, 2008 y 2015). «No se puede agujerear el sistema fiscal e ir limitando los ingresos que necesita un estado social y democrático», indicó IU, que propuso que «alejado del entorno electoral tengamos un debate en febrero sobre el modelo fiscal». C’s –que reiteró que «nunca ha vetado el debate de la propuesta» sino que perseguía «la legitimidad de toda iniciativa» y «por eso presentará una iniciativa para reformar el reglamento de la Cámara»– se mostró «a favor de bajar impuestos» y votó a favor aunque su propuesta pasa «por armonizar impuestos» como «sinónimo de igualdad de todos los españoles». «Esta reforma no es la de C’s, que los andaluces no paguen por heredar por lo que han pagado los padres, pero que no pague nadie, que sea igualitario en todas las CC AA para acabar con las diferencias que provocan cambios de residencias. No queremos café para todos. Es de justicia que paguen los que más tienen», añadió.

Por parte de Podemos, Esperanza Gómez criticó la «competencia desleal entre CC AA», «el salto en el impuesto a partir de 175.000 euros» y «la tarifa congelada desde 1999». «Hay que buscar el sentido original del impuesto. Se debería hacer desde las Cortes Generales». Por parte del PSOE, se criticó el carácter «electoralista» de la propuesta popular. Los socialistas defendieron «uno de los tributos para dotar de equidad y favorecer la igualdad de oportunidades».