Santiago Muñoz Machado

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Por el largo caminar de la existencia humana, las personas nos topamos con hombres y mujeres de toda índole y clase. Pero, en ese discurrir del río de la vida, el ser humano suele encontrarse con personajes de vital trascendencia. Personas que nos influyen, en algunos casos, por el trato o cercanía familiar. Y en otros, por su huella, por su ejemplo constante. Por la admiración que uno profesa hacia su persona. Santiago Muñoz Machado es catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense y académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Como jurista de reconocido prestigio internacional es, además, miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires y miembro de la International Academy of Comparative Law. Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valencia, está considerado como el gran renovador del Derecho Público, Constitucional y Administrativo, en España. Su obra, amplísima y de gran diversidad temática, abarca tratados jurídicos, ensayos biográficos, históricos o relatos. Andaluz, nacido en Pozoblanco, Córdoba, Muñoz Machado ocupó ayer la silla «r» de la Real Academia Española (RAE), vacante desde el fallecimiento de Antonio Mingote. En su discurso de ingreso, titulado «Los itinerarios de la libertad de palabra», llevó a cabo una elogiosa defensa de la libertad de expresión y de la tolerancia, realizando un recorrido desde el siglo XVI hasta el Siglo XXI, donde analizó los diferentes obstáculos con los que se ha encontrado la palabra («el bien más adorado») hasta llegar a la era del ciberespacio. Santiago Muñoz Machado es una de esas personas extraordinarias que me marcaron por ambos casos, por cercanía y ejemplo. Doctor de las aulas y de la vida. Y ganadero, en campos donde brota como un manantial la flor de la jara. Mi enhorabuena por tan merecido reconocimiento.