Un tesoro del conocimiento

La Hispalense inaugura al fin su Biblioteca Central «Rector Antonio Machado y Núñez», con la lección aprendida: «La Universidad debe buscar aliados seguros y fiables»

El traslado de volúmenes históricos se ha sucedido durante las últimas semanas
El traslado de volúmenes históricos se ha sucedido durante las últimas semanas

La Hispalense inaugura al fin su Biblioteca Central «Rector Antonio Machado y Núñez», con la lección aprendida: «La Universidad debe buscar aliados seguros y fiables»

La Universidad de Sevilla vivió ayer «un día de fiesta». Casi nueve años ha costado a la Hispalense inaugurar una «maravillosa biblioteca» central, acorde a sus necesidades y al tesoro que alberga, como indicó su rector, Miguel Ángel Castro. Fue en 2008 cuando Zaha Hadid ganó el concurso de diseño para el archivo bibliográfico en el Prado de San Sebastián, un proyecto fracasado –en 2012 fue definitivamente tumbado por el Tribunal Supremo, tras dos años parado– y que ha costado tiempo, dinero y esfuerzo, pero que también ha servido a sus gestores para extraer una lección difícil de olvidar: «La Universidad debe buscar aliados seguros y fiables». Hoy, después de un largo retraso y previa reubicación en la avenida de Eritaña, el «éxito» radica en el «calado» del proyecto académico en sí, como se encargó de recordar Antonio Ramírez de Arellano, consejero de Economía y Conocimiento, quien colocó su primera piedra del edificio todavía como rector de la institución universitaria.

No conviene lamerse demasiado las heridas recordando cómo un «objetivo estratégico» como esta biblioteca arroja una inversión de casi 17 millones, 6 de ellos en el edificio recién inaugurado y 11 en la construcción y posterior derribo del proyecto inicial de la arquitecta anglo-iraquí. «Las instituciones y las administraciones se deben al bien común y ayudar a la universidad es ayudar al bien común», recordó Castro. O, como deslizó el alcalde hispalense, Juan Espadas, «después de avatares desagradables e injustos», la biblioteca al fin es una realidad. Mejor así, pasar página.

El acto en sí de la inauguración supone además el primer paso para avanzar en el proyecto del Campus de Humanidades en la antigua Fábrica de Tabacos, porque la nueva infraestructura resuelve la coexistencia de la Biblioteca General y la de Humanidades, sin posibilidades de expansión, y la actual fragmentación de los fondos bibliográficos de las áreas de Humanidades, en diferentes departamentos. Se trata, en definitiva, de optimizar espacios y liberar otros que permitirán desarrollar el proyecto estratégico de Psicología.

La Biblioteca Central Rector Antonio Machado y Núñez supone además un homenaje al abuelo de los poetas, Antonio y Manuel Machado, al «primer darwinista de España», como precisó Espadas.

Con una superficie construida de 5.689,56 metros cuadrados, el nuevo edificio alberga un patrimonio bibliográfico y documental en el que destacan 332 incunables, 1.217 manuscritos –en su mayor parte tratados y apuntes jurídicos y teológicos–, 8.340 libros del siglo XVI, 68.840 volúmenes de los siglos XVII al XIX y 10.000 ejemplares de los dos últimos siglos. Talleres de restauración, sala de digitalización, exposición de fondos... todo ello para dar cabida a 130.000 ejemplares, con un sistema de seguridad contra incendios por agua nebulizada.