«A Soria ya se la escucha, pero necesita hechos y no palabras»

El alcalde de Soria, Carlos Martínez, inicia su cuarto mandato con proyectos ilusionantes en marcha, como la nueva Plaza Mayor porticada o la recuperación de la Muralla

El alcalde de Soria, Carlos Martínez
El alcalde de Soria, Carlos Martínez

Carlos Martínez (Soria, 1973) afronta su cuarto mandato con el bastón de mando de la capital soriana bajo las siglas del PSOE. Casi nada, con los tiempos que corren en la política actual. ¿El secreto de su éxito? Pues según cuenta a LA RAZÓN no hay fórmulas ni varitas mágicas, sino tener un proyecto, un buen equipo al lado y, sobre todo, trabajo, trabajo y trabajo.

El primer edil socialista de Soria saca pecho de sus tres legislaturas anteriores en las que ha triplicado las zonas peatonales, ha dotado a la ciudad de una red de centros cívicos, ha mejorado las instalaciones deportivas y ha incrementado notablemente las ayudas de protección social. Si bien, Carlos Martínez pone en valor el «cambio de mentalidad» de los sorianos en estos doce últimos años «que han sabido ver el rico patrimonio que tenemos y aprovecharlo para impulsar un potencial turístico que teníamos olvidado».

Entre los debes, la despoblación que sigue padeciendo la ciudad, con apenas 40.000 habitantes ya, y las carencias que sigue teniendo esta localidad y la provincia en su conjunto. «A Soria ya se la escucha y respeta en organismos nacionales e internacionales como es la Agenda 2030 de la ONU, donde estamos muy implicados, pero los sorianos necesitamos que se pase de las palabras a los hechos», advierte. «Hemas estado muchos años olvidados de las políticas de inversión pública en detrimento de otros territorios -prosigue-, lo que ha hecho que nos encontremos más atrás en desarrollo que los demás y que tengamos este problema de despoblación».

Por ello, Carlos Martínez recuerda a los Gobiernos de España y Castilla y León que pasen de las musas al teatro, «porque el amor en política -dice- solamente se demuestra en los presupuestos». «Más allá del reconocimiento del problema, que es importante, ahora este ha de tener un reflejo real en las inversiones públicas para que se puedan corregir nuestras necesidades», apunta.

Unas carencias que pasan, según avanza a este periódico, por que se mejore la conexión ferroviaria de la provincia, en general, y se reabra la antigua línea Soria-Castejón tanto para pasajeros como para mercancías, sin servicio desde 1996, y así comunicar la línea Madrid-Barcelona en Torralba con las de Zaragoza y Bilbao, y la Castejón-Alsasua en Castejón, discurriendo por las provincias de Soria, Zaragoza, La Rioja y Navarra.

«De esta forma -recuerda-a línea podría ser usada por más viajeros y ser rentable, pero para ello ha de ser reconocido en los presupuestos generales y en los planes industriales».

El alcalde de Soria reclama también que en los proyectos turísticos de la Junta se recoja también potenciar las señas de identidad de la ciudad soriana, como Numancia. Concretamente, martínez demanda la puesta en marcha de un Plan Científico y Cultural en este yacimiento que debe pasar por un centro de recepción de visitantes, pero también por que haya financiación para que se puedan llevar a cabo actividades paralelas que dignifiquen a este lugar como el mejor exponente del mundo celtibérico. Entre los proyectos que va a acometer esta legislatura, Martínez está volcado en la recuperación de patrimonio, con especial hincapié en la Muralla Medieval de la ciudad, de 4,2 kilómetros, a la que quiere devolver su esplendor pasado «para dar a conocer nuestra historia y dinamizar la ciudad en lo económico».

Asimismo, avanza que en septiembre se aprobará la modificación del planeamiento de Soria para poder desarrollar una nueva Plaza Mayor porticada, en el corazón de la ciudad, que recupera 6000 metros de parcela degradada, así como la Torre de Doña Urraca, que promueve setenta viviendas y la ampliación de la Audiencia y que está llamada, según el alcalde, a ser un reclamo para crear dinamismo comercial.

La reconversión de las maltrechas travesías propiedad del Gobierno de España para mejorar las entradas y accesos a la capital por carretera; finalizar «de una vez por todas» las 150 hectáreas de terreno del Polígono Industrial de Valcorba «para favorecer la implantación de empresas, crear empleo estable y cualificado y fijar población, que es una prioridad de este equipo de Gobierno», dice; culminar el centro logístico que se encuentra en ejecución y verá la luz en 2020; cerrar la red de centros cívicos en los dos barrios que faltan; y proseguir con su política de igualdad para reducir la brecha existente entre hombres y mujeres en todos los ámbitos, son otros de los proyectos a corto y medio plazo.

Empleo público para repoblar

Carlos Martínez defiende igualmente la propuesta que lanzaba hace no mucho Pedro Sánchez de descentralizar organismos públicos en ciudades pequeñas para repoblarlas y dinamizarlas. «El empleo público jamás se deslocaliza y aumenta el padrón», señala, mientras pone como ejemplo su apuesta por un nuevo centro penitenciario en Soria, que verá la luz a principios del próximo año, y que supondrá 450 puestos de trabajo directos y otros 700 indirectos. También destaca la construcción de la nueva Comisaría de Policía nacional, tras la cesión de una parcela de tres mil metros cuadrados por parte del Ayuntamiento, y que supondrá igualmente poder contar con entre 200 y 215 agentes con sus familias.

«La deslocalización de empleo público suma», admite el alcalde, quien, sin embargo, asegura que hacen falta otras infraestructuras que generen un desarrollo real de los territorios, como son las autovías, el tren, la banda ancha o las conexiones eléctricas.