El cambio de hora tras la Semana Santa favorecerá la celebración de procesiones

La Aemet ofrece a las celebraciones de Interés Turístico Internacional de Castilla y León su sistema de predicción de lluvias con la información «más veraz posible»

Ruiz Medrano junto a Ortiz de Galisteo y los responsables de las Juntas de las siete semanas santas internacionales
Ruiz Medrano junto a Ortiz de Galisteo y los responsables de las Juntas de las siete semanas santas internacionales

Castilla y León vive cada año con gran fervor la semana de Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Son diez días - desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección- repletos de actos penitenciales en iglesias y en la calle al aire libre; a todas las horas del día y de la noche. Unas celebraciones, muy arraigadas en nuestra Comunidad y de fuerte impacto en lo económico, ya que atraen cada año a más de 300.000 turistas, y en las que mira al cielo más que nunca. La meteorología tiene estos días un especial protagonismo. Y la lluvia para nuestros campos y cultivos, tan deseada y necesaria para nuestros campos y cultivos, se convierte en el enemigo público número uno. Sobre todo, para las decenas de miles de cofrades que llevan todo el año preparándose para estos días.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) es el mejor aliado de las cofradías, y, por cuarta vez consecutiva, pone a disposición de las cofradías y hermandades de las siete Semanas Santas que en Castilla y León gozan de la declaración de Interés Turístico Internacional (Valladolid, Zamora, León, Palencia, Salamanca, Medina del Campo y Medina de Rioseco), un sistema de predicción de lluvias personalizado. Objetivo: contribuir a la mejora de la organización de las procesiones y evitar que las esculturas religiosas de gran valor histórico, artístico y cultural corran algún riesgo.

Sólo información

El responsable de la Aemet en Castilla y León, José Pablo Ortiz de Galisteo, insiste en que la Agencia sólo se limita a dar información, y que son las cofradías las que toman las decisiones de procesionar o no. De cara a este año es optimista ya que considera que el hecho de que el cambio de hora no se produzca hasta el 31 de marzo, Domingo de Resurrección, juega a favor de las procesiones. Ortiz de Galisteo explica que por la noche el tiempo es menos inestable y que al haber una hora más de nocturnidad que otros años, hay también más posibilidades de que la meteorología sea más benévola. Los responsables de las Juntas de Cofradías valoran positivamente este sistema, que arrancará con una predicción a dos días vista de la nubosidad, precipitaciones, temperatura y viento para las franjas horarias de cada procesión, que se enviará por correo electrónico. El mismo día de la procesión se enviará por la mañana y por la noche sendas predicciones horarias de probabilidad y cantidad de precipitaciones. Asimismo, una o dos horas antes del inicio de cada procesión se comunicará por teléfono cualquier cambio, y durante el mismo, habrá una vigilancia continua, a través del radar meteorológico situado en la localidad palentina de Autilla del Pino, que detecta todas las zonas de precipitación y su movimiento en Castilla y León.

La tarjeta se impone ya en el pago de multas en Tráfico

Desde este pasado lunes el que quiera pagar una multa en las dependencias de la Jefatura Provincial de Tráfico de cada ciudad tendrá que hacerlo con tarjeta de crédito o débito, ya que el pago en metálico ya se ha suprimido. Ambos sistemas han convivido en los últimos tres años. Asimismo, también se pueden abonar el importe correspondiente a la infracción cometida a través de internet, en el portal de la Dirección General de Tráfico (www.dgt.es); por teléfono, en el número 060, debiendo facilitar en esta opción el número de cuenta así como el del expediente sancionador; y, finalmente, a través de las distintas oficinas de correos y sucursales del Banco Santander. Al efectuarse el pago de cualquier multa se debe indicar siempre el número de expediente que figura en la denuncia que le haya entregado el Agente o en la notificación que el infractor haya recibido.