Empresarios y profesionales vallisoletanos promueven un espacio de apoyo al empleo

Nace la Plataforma 'Sumar Sumar' para provocar la reacción de la sociedad civil ante una situación «drámatica» y que ésta aproveche todas sus potencialidades

Foto de familia de los miembros que han constituido la Plataforma «Sumar Sumar». De pie, J. Verdugo Alonso, D. Villar Rodríguez, José Manuel  Fonseca, M. Betegón, J. Vega, E. Estévez y G. Alarcía. Sentados, M. Gómez Arévalo, Javier Martín Fernández y L. de la Riva Peña
Foto de familia de los miembros que han constituido la Plataforma «Sumar Sumar». De pie, J. Verdugo Alonso, D. Villar Rodríguez, José Manuel Fonseca, M. Betegón, J. Vega, E. Estévez y G. Alarcía. Sentados, M. Gómez Arévalo, Javier Martín Fernández y L. de la Riva Peña

Desde la base y la preocupación de que en España no hay un euro, ni materias primas ni tecnología diferenciada. Y de que tenemos una mano de obra cara y escasos recursos financieros. Y que sólo nos queda el talento, la imaginación y la creatividad, que de eso sí tenemos y bastante, pero también se nos está marchando por falta de expectativas, varios empresarios y profesionales vallisoletanos ponen su experiencia a disposicion de la ilusión que representan aquellos jóvenes inquietos y que se mueren por desarrollar un proyecto empresarial. Y lo hacen a través de una plataforma que han denominado «Sumar Sumar». Un nombre pensado y directo que resume las intenciones de esta plataforma integrada por miembros de los Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, Agrícolas y Arquitectos, Economistas, Abogados e incluso de la Empresa Familiar de Castilla y León, y que sigue abierta a nuevos colectivos profesionales. Sumar potencialidades a través de equipos multidisciplinares que colaboren juntos, codo con codo, y en un entorno favorable para el trabajo. Javier Martín Fernández, empresario y presidente de la empresa BMC Maderas de Valladolid, advierte de que en la sociedad actual hay una creatividad nueva que se puede quedar sin enraizar por falta de cultivo y abono, «lo que sería -dice- una desgracia para el país», y explica que es ahí donde entra en escena la Plataforma, para convertirse en ese abono o cultivo de donde arraiguen las ideas empresariales viables para crear valor y empleo. «Los dos cánceres más importantes que esta sociedad tiene que atajar», señala el empresario. Para ello, tiene claro que la sociedad civil también tiene que movilizarse para aprovechar sus potencialidades. Ellos ya han dado el primer paso, convencidos de que hay que arropar a los jóvenes. «Nos estamos jugando el futuro de la sociedad, y si no somos capaces de generar valor en esta sociedad se irá todo al traste», avisa Martín.