Fomento pide más certezas sobre tráfico y demanda para reabrir el tren directo entre Burgos y Madrid

El Gobierno llama también a los empresarios a implicarse más en este proyecto

Suárez-Quiñones, Rico y Lacalle, durante su reunión con Julio Gómez-Pomar, ayer en Madrid
Suárez-Quiñones, Rico y Lacalle, durante su reunión con Julio Gómez-Pomar, ayer en Madrid

La reapertura del tren directo entre Burgos y Madrid pasando por Aranda de Duero tendrá que esperar. Al menos, hasta que el Ministerio de Fomento tenga más certezas sobre la demanda existente y detalles del posible tráfico por carretera que pueda ser susceptible de utilizar esta línea ferroviaria.

Esto es lo que el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Julio Gómez-Pomar, trasladaba ayer a la delegación castellano y leonesa encabezada por el consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones, y compuesta también por Javier Lacalle y César Rico, alcalde de Burgos y presidente de la Diputación, respectivamente, durante la reunión que mantenían en Madrid. Pomar les instaba a aportar nuevos datos, más ciertos y fiables, sobre la viabilidad de la reapertura de la línea, y reclamaba también un mayor compromiso empresarial con este proyecto. Y es que reabrir esta línea costaría 100 millones de euros, debido a las nuevas exigencias en materia de seguridad que entrarán en vigor en 2024 y que obligan a llevar a cabo esta «fuerte inversión».

Pese a este pequeño paso atrás, tanto el consejero como el alcalde burgalés se mostraban satisfechos tras el encuentro porque decían haber visto compromiso e interés en el Gobierno. Lacalle apuntaba que en tres o cuatro meses volverán a reunirse con el secretario de Estado, momento en el que le volverán a trasladar una ampliación del estudio con las certezas y los detalles de viabilidad que solicita.