Acusan a 47 médicos de cobrar por implantar prótesis defectuosas

Traiber pagó un viaje a dos facultativos para «taparles la boca» al detectar los fallos del producto

La Razón
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Un total de 47 médicos han sido imputados por el cobro de comisiones de la empresa Traiber, fabricante de prótesis de rodilla, cadera y columna, para que colocasen sus productos. Posteriormente, se demostró que éstos eran defectuosos y estaban caducados.

Así lo reveló ayer el Juzgado de Instrucción 3 de Reus (Tarragona) tras destapar el secreto de sumario del caso Innova, el mayor proceso de corrupción de la sanidad catalana. El juez descubrió que las actuaciones irregulares de estos 47 médicos pertenecientes a hospitales públicos y privados, obligaron a poner bajo vigilancia a más de 6.000 pacientes a los que se les implantó prótesis de Traiber defectuosas y caducadas, en algunos casos por más de diez años.

Tras investigar los papeles de la empresa, la Policía encontró decenas de fichas en las que los comerciales anotaban las comisiones ilegales a los facultativos por cada prótesis implantada. Además, el sumario revela «indicios» de otro tipo de comisiones para que «mantuvieran la boca cerrada» una vez que estos médicos detectaban los fallos en los aparatos que implantaban a sus pacientes.

En los documentos requisados el juez destaca que la empresa pagó un viaje a Egipto a dos médicos en el 2008, Tomás Sinarte Moreno y Alejandro Fernández Domingo y a sus respectivas esposas . En ese justificante, constaba la nota manuscrita «regalo para los doctores para tapar la boca por el fallo del cotilo (una de las piezas de la prótesis)». Según el auto, «este pago es, tal vez, el más gravoso de todos ya que Traiber no solo pagó comisiones a médicos para que pusiesen sus productos», sino que en algunos casos eran conscientes de su mal estado.

Los médicos investigados trabajan en una treintena de hospitales públicos y privados catalanes (si bien las prácticas irregulares se extienden por toda España). Entre los primeros destacan el Joan XXIII de Tarragona, el Parc Taulí de Sabadell, el Sant Pau y el Clínic de Barcelona, el Sant Joan de Reus, el Josep Trueta de Girona y el de Viladecans. Entre los privados hay más de una decena de clínicas privadas como la Tres Torres, Plató, Teknon, Pilar y Esperit Sant.

El caso Innova se destapó gracias a una ex empleada de Traiber. Después de alertar que la empresa estaba fabricando las prótesis con piezas caducadas, la Agencia Española del Medicamento comunicó la veracidad de la denuncia a la Fiscalía. Tras meses de pesquisas, comprobó que el dueño de Traiber, Lluís Márquez, –vocal de la Cámara de Comercio de Reus y persona de gran influencia en la localidad–, junto con el director financiero de la empresa, Eduard Corrocher –concejal de salud de CiU en el pueblo vecino de Les Borges del Camp–, estaban presionando al nuevo jefe del Servicio de Traumatología del Sant Joan para comprar estos productos sanitarios en mal estado. Para ello se valieron del poder y la complicidad de la teniente de alcalde de Reus (CiU), Teresa Gomis, y el concejal de promoción económica, Marc Arza. Lo sorprendente del caso para la Fiscalía fue comprobar que los responsables del hospital de Reus, tras dar varias negativas a Márquez, Gomis y Arza, aceptasen finalmente comprar las prótesis sabiendo la situación en la que se encontraban.

El auto reseña que Márquez se llegó a reunir con Artur Mas y con el entonces conseller de Empresa, Xavier Mena. También constan varias reuniones con Josep Prat ex presidente del ICS.

En el marco de las Diligencias Previas 3121/12, el día 16/04/2018  se dictó Auto por el que se acuerda el sobreseimiento de la causa respecto de D. Alejandro Fernández Domingo, entre otros