Cataluña

Las bases de Colau avalan que sea alcaldesa y que gobierne con el PSC

La propuesta recibe el 71% de los votos de la militancia. La investidura será posible con los apoyos de Manuel Valls

La propuesta recibe el 71% de los votos de la militancia. La investidura será posible con los apoyos de Manuel Valls

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Si nada cambia a última hora, Ada Colau retendrá la alcaldía de Barcelona. Así lo han decidido las bases de Bcomú, que han votado entre ayer y hoy y han optado mayoritariamente por el pacto con el PSC: un 71 por ciento (2.887 votos) se han inclinado por esta opción, mientras que un 28 por ciento (1.155) han apostado por un acuerdo con ERC -ese escenario hubiera encumbrado a la alcaldía a Maragall-. La participación ha sido una de las más altas, según han precisado los “comunes” -ha votado un 40,2 por ciento (4.042) del censo-.

Colau se ha mostrado satisfecha por los resultados, ya que era la posición que ella defendía, aunque también ha lamentado que no haya podido fructificar un tripartito, objetivo por el que seguirá haciendo esfuerzos. Tras tres semanas de negociaciones, las bases de los “comunes” han despejado la incógnita de quién gobernará en Barcelona durante los próximos cuatro años. El pacto de investidura con el PSC también incluye un gobierno de coalición, aunque la negociación no empezará hasta después de la investidura.

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No obstante, la investidura estará rodeada de controversia, ya que será posible solo gracias a los votos de Manuel Valls. “Sobre los votos de Valls solo puede responder el señor Valls porque yo no he hablado con él”, ha afirmado esta tarde en una rueda de prensa celebrada en la sede los “comunes”. El ex primer ministro francés ofreció sus votos para impedir que gobernara el independentismo, aunque lleva días guardando silencio.

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A pesar del paso que ha dado Colau, Maragall no ha arrojado la toalla hasta el último suspiro. Esta mañana ha ofrecido a la líder de los “comunes” un pacto en el que se repartan la alcaldía dos años cada uno. Un escenario que ha desechado y ha preferido esperar a que las bases decidan.

En la consulta celebrada, Colau ha tomado partido por el PSC ya que le ofrecía la alcaldía, un factor que ha definido como “clave”, ya que, a su juicio, el alcalde atesora una “importante capacidad ejecutiva y puede marcar las prioridades”. En todo caso, la previsión es que PSC (8 concejales) y “comunes” (10 concejales) se distribuyan el poder a partes iguales.

Con este giro, Colau también se aleja del independentismo. En el próximo mandato, no obstante, deberá de afrontar decisiones polémicas, como la colocación del lazo amarillo en la fachada del Ayuntamiento. Ayer, por ejemplo, echó balones fuera y trasladó este tipo de decisiones a la Junta de Portavoces.

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Entre Bcomú y el PSC suman 18 concejales y la mayoría absoluta está situada en 21 concejales. Por tanto, ambos partidos precisan de los seis concejales que ostenta Valls.

El candidato del PSC, Jaume Collboni, ha destacado la “claridad y determinación” que ha demostrado Colau en favor del “tándem de progreso” que había planteado el PSC, y que “prioriza las políticas de izquierdas y de progreso y no subordina Barcelona a los intereses del “procés”. El nuevo gobierno que se configure, ha precisado, deberá ser “paritario” y deberá tener un “espíritu de cooperación y corresponsabilidad”. En todo caso, por el momento, ha detallado que todavía no se ha podido profundizar en los detalles de ese nuevo ejecutivo municipal.

El Pleno se celebrará mañana a las 17 horas y estará presente el ex conseller de Interior y ahora concejal de JxCat, Joaquim Forn, que ha obtenido el permiso para salir de prisión para acudir a la constitución del Ayuntamiento.