Colau suspende el pleno del tranvía porque «no es un día para peleas»

El debate se aplaza al 10 de abril por la tensión política en Cataluña. «He visto a concejales desolados», dice la alcaldesa.

Los sentimientos protagonizaron un pleno raro, pendiente de los acontecimientos en Madrid y atorado tras el anuncio de Marta Rovira de huir a Suiza para eludir al TS.
Los sentimientos protagonizaron un pleno raro, pendiente de los acontecimientos en Madrid y atorado tras el anuncio de Marta Rovira de huir a Suiza para eludir al TS.

El debate se aplaza al 10 de abril por la tensión política en Cataluña. «He visto a concejales desolados», dice la alcaldesa.

Como es habitual la tercera semana de cada mes, ayer tocaba pleno en el Ayuntamiento de Barcelona. El tema estrella era el debate sobre la unión del tranvía por la Diagonal, promesa electoral de Ada Colau y un proyecto con que el que quiere ser recordada, igual que años atrás intentó otro alcalde, el socialista Jordi Hereu. Todos los partidos estaban pendientes del punto siete, que debía someter a votación el protocolo sobre el trazado del tranvía, la obra y su gestión.

Para intentar sumar los cinco votos republicanos, el gobierno municipal presentó un texto donde dice que la conexión de los dos tranvías y su construcción son un proyecto público. Pero ERC no da su brazo a torcer y aunque llevaba la unión del Trambaix y del Trambesòs en su programa electoral, avanzó que hoy votaría «no». Queda un año para los comicios y no quiere dar una baza electoral a Colau.

Colau envió esta propuesta a ERC para salvar el tranvía la víspera del pleno. Por eso, cuando llegó el punto siete y dijo que retiraba la votación del orden del día, hubo quien la acusó de eludir un debate que tenía perdido. Colau tomó la decisión tras saberse que Marta Rovira huye del país. El portavoz de ERC, Jordi Coronas, abandonaba con lágrimas el pleno. Y un tuit de Albert Rivera diciendo «el último golpista que apague la luz» subía la tensión.

Pero la alcaldesa no tenía el ánimo para broncas. Dijo que «no era un día para escenificar peleas» y evitó el cuerpo a cuerpo.

El TS acababa de anunciar que procesará por delito de rebelión a Oriol Junqueras, Carles Puigdemont y otros once líderes independentistas. Se presagiaba prisión para Jordi Turull y los cinco diputados citados por el juez Pablo Llarena. Rovira, la única de los investigados que ayer comparecían que no tenía el pasaporte retirado, anunciaba que huía de España. Y tres cuartas partes de los concejales estaban más pendientes de Madrid que del pleno.

«He visto a un grupo llorar»

«He visto cosas que no había visto nunca», alegó Colau para suprimir la votación sobre el tranvía y más tarde aplazar la parte que genera más debate del pleno, las proposiciones y la parte de impulso y control. «He visto a todo un grupo municipal llorar y a gente desolada, yo creo que lo más sensato es suspender el pleno», dijo. «No queremos peleas, hoy debe ser un día para el acuerdo», subrayó.

Pero ni sus palabras ni su tono afectado convencieron a toda la oposición. El más crítico fue el presidente del grupo municipal del PP, Alberto Fernández, que acusó a la alcaldesa de promover «un particular golpe de estado municipal al alinearse otra vez con el independentismo». Carina Mejías, de Ciudadanos, lamentó que se aplacen temas de ciudad y reivindicó que «todos somos mayores y responsables para tener un debate sereno». Tres cuartos de lo mismo dijo el socialista Jaume Collboni que consideró que suspender el pleno «es una falta de respeto a la institución y a los ciudadanos». La CUP, en cambio, dio la razón a Colau, «no estamos en condiciones de tener un debate frío», constató.

Por coherencia, después de que Colau anunciara que retiraba el punto más caliente del orden del día, el PDeCAT, la CUP y Demòcrates pidieron suspender todo el pleno.

«Este pleno está perdiendo todo el sentido, acabemos con esta tortura, déjenoslo estar porque es triste el espectáculo que estamos dando», espetó Trias, muy afectado porque que su «compañero» y «amigo», Joaquim Forn, su número dos antes de partir a Interior, está en Estremera «Es incomprensible que una persona afable, pacífica y con una paciencia infinita como él esté encerrado en la prisión», dice en una de sus últimas entradas en Twitter, desde donde pide a la alcaldesa que vuelva a colgar en la fachada del Ayuntamiento de Barcelona la pancarta de «libertad presos políticos». El pleno arrancó con unas palabras de Trias para Forn, que agradeció a Colau que esta seman lo fuera a visitar a la cárcel. Se suspendió diez minutos cuando se supo la noticia de que Rovira marchaba de España. A la vuelta, visiblemente afectado, el republicano, Alfred Bosch, agradeció las muestras de apoyo a su formación. El pleno se retomará el 10 de abril, tras el pleno extraordinario de la multiconsulta.