El alcalde de Tarragona se siente víctima de una persecución política de la CUP

La Razón
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El alcalde de Tarragona, Josep Félix Ballesteros (PSC), dijo ayer sentirse «objeto de una cierta persecución y objetivo político de la CUP» tras declarar cerca de tres horas ante el juez que instruye el caso Inipro. La portavoz del grupo municipal de la CUP, Laia Estrada, denunció las presuntas irregularidades cometidas por el Instituto Municipal de Servicios Sociales (Imss) al contratar a la empresa Inipro antes de que la formación obtuviera dos concejales.

Un juzgado investiga a Ballesteros por los delitos de prevaricación, soborno, tráfico de influencias, malversación y alteración de precios en subastas públicas, y tras su declaración manifestó sentirse «muy tranquilo». Sin embargo, a preguntas de los periodistas, aseguró sentirse «objeto de una cierta persecución» por parte de la CUP porque «el alcalde es un objetivo entre todos los investigados». Ballesteros reiteró su «absoluta confianza en la Justicia», y pidió «que dejen trabajar a la justicia, especialmente aquellos que la presionan políticamente».

El alcalde, con actitud serena y tranquila, manifestó que «quedó acreditado que los decretos se tenían que dictar», y se remitió a «sentencias del Tribunal Supremo que lo avalan», por lo que confía en que «se me desimpute y que se aclare la verdad».