El Parlament da luz verde a tres impuestos medioambientales en Cataluña

El Parlament ha iniciado hoy la tramitación de una ley que crea tres impuestos medioambientales, uno sobre la emisión de óxidos de nitrógeno por la aviación comercial, otro sobre la producción termonuclear de energía eléctrica y el tercero grava las emisiones de gases y partículas contaminantes.

El Parlament ha iniciado hoy la tramitación de una ley que crea tres impuestos medioambientales, uno sobre la emisión de óxidos de nitrógeno por la aviación comercial, otro sobre la producción termonuclear de energía eléctrica y el tercero grava las emisiones de gases y partículas contaminantes.

El proyecto de Ley de Creación de Impuestos Ambientales, que fue aprobado por el Govern, ha superado hoy el debate a la totalidad en el Parlament al ser desestimada por parte del pleno la única enmienda a la totalidad que había presentado el grupo del PPC.

En cambio, el pleno no ha aceptado la toma en consideración de una proposición de ley presentada por ICV-EUiA en la que se preconizaba implantar otros dos nuevos impuestos medioambientales: uno sobre las emisiones en la atmósfera de dióxido de carbono en los procesos productivos, y otro sobre emisiones contaminantes de dos tipos de gases -dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno- así como sobre "cualquier compuesto oxigenado del azufre o nitrógeno".

El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, ha cuantificado en unos 50 millones de euros la recaudación total que conseguirá la Generalitat con los nuevos impuestos, un dinero destinado, ha dicho, "a financiar políticas sociales".

Por parte de ICV-EUiA, Josep Vendrell, ha recalcado hoy que el Parlament "tiene la oportunidad de aprobar unas medidas que ya llegan tarde"para hacer efectivo "el principio de que quién contamina paga, y de que quién contamina mucho paga todavía más".

"El objetivo de la fiscalidad ecológica -ha apuntado- no sólo es reducir los costes que comporta la emisión de gases o sustancias contaminantes, sino también incentivar un cambio de comportamiento en las industrias".

En defensa de las enmiendas a la totalidad del PPC, Santi Rodríguez ha criticado a ICV "por querer imponer impuestos a todo aquello que se mueve", y ha recordado que en Cataluña "hay los impuestos más elevados de España".

Rodríguez ha expresado su sospecha de que el objetivo de los nuevos tributos no es penalizar a quien contamina, "sino simplemente recaudar más dinero para la Generalitat".

CiU ha apoyado, lógicamente, el proyecto de ley del Govern, pero en cambio ha presentado una enmienda a la totalidad contra la propuesta de ICV-EUiA, que el diputado Antoni Fernàndez Teixidó ha justificado porque "tiene que haber una prelación entre iniciativa que viene del Govern y otra que viene de la oposición, y no queremos que esto entorpezca a la primera".

Desde ERC, Marc Sanglas ha defendido la implantación de una fiscalidad ambiental "para ser un país modélico en lo que respecta a reducir la contaminación y situarnos a la altura de los países europeos más modernos", y también se ha mostrado de acuerdo con el principio de 'quien contamina paga' aunque quieren "ir más allá y eliminar la misma contaminación".

Jordi Terrades, del PSC, ha considerado que los impuestos propuestos son muy limitados y se ha mostrado partidario de incrementar su alcance, si bien ha aceptado los dos textos que hoy han sido debatidos.

Por parte de Ciutadans (C's), Jordi Cañas ha calificado el proyecto de ley como "poco ambicioso, pequeño, poco valiente", algo que ha dicho que "es una pena"porque "en lugar de proponer una auténtica fiscalidad verde, se conforman con presentar algo pequeño y mediocre, de vuelo gallinaceo".

Desde la CUP, Quim Arrufat ha apuntado que lo que se propone "no es una fiscalidad ambiental, ésta sólo se toca tangencialmente", puesto que "no se procuran cambios de comportamiento, se maximiza la idea de impuesto y no su objetivo".