El PP invoca el peso de la justicia para disuadir la consulta

La vicepresidenta Ortega, ayer durante la sesión de control en el Parlament
La vicepresidenta Ortega, ayer durante la sesión de control en el Parlament

El conflicto político derivado de la consulta independentista se ha instalado en el Parlamento de Cataluña y ni tiene visos de solucionarse ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Al contrario. Sólo cabe apostar por el recrudecimiento y la tensión en aumento. El diputado del PP Sergio Santamaría mantuvo ayer un áspero duelo parlamentario con la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, que reflejó la crispación creciente y el posible desenlace del proceso soberanista. «El problema de su presidente es que, en lugar de someterse al juicio de la historia, podría ser que acabara siendo sometido al juicio de un tribunal por incumplir su promesa de acatar y hacer cumplir la Constitución», advirtió a Ortega el diputado del PP.

La vicepresidenta se defendió en primer lugar con una respuesta de manual, leyendo las vías legales que la Generalitat piensa explorar para posibilitar la consulta. Pero luego acabó acusando a Santamaría de representar una España predemocrática. «Su discurso recuerda a la época del blanco o negro, del UHF. Ese es su discurso, en el que hay incluso alguna amenaza ante la democracia», dijo Ortega.

El diputado del PP censuró al Govern por querer convocar una consulta sin tener las competencias, por planear usar un censo sin consentimiento de los catalanes, por intentar endosar al Gobierno un trágala con el referéndum y por desbordar el marco legal.»No hay vida democrática ni futuro esperanzador fuera de la Constitución y de los tratados de la Unión Europea», subrayó.

Dicho esto, Santamaría advirtió a la vicepresidenta de la Generalitat con que el Gobierno y el PP usarán todos los resortes legales a su alcance para neutralizar el desafío independentista. «Por ello, de persistir en el error, nos veríamos obligados a reclamar la aplicación del artículo 155 de la Constitución, no para suspender el autogobierno en el que creemos firmemente, sino para requerir al presidente que abandone su proyecto», dijo. En este punto detalló que el PP podría trasladar el asunto al Senado para restaurar la normalidad del autogobierno.

Santamaría quiso subrayar que «en ningún caso» plantea «el ejercicio de la fuerza, pero sí medidas para restaurar el orden legítimo que quieren violentar ustedes impunemente».

Siguiendo el guión, la vicepresidenta volvió a apelar a la democracia. «Dar la voz al pueblo no puede ser contrario a ninguna Constitución. No da miedo la pregunta, sino la respuesta», consideró Ortega, que aprovechó para sentenciar que el PP de Cataluña «debe una disculpa a los 7,5 millones de catalanes por actuar como actúan, negar la democracia, actuar con populismo y de manera contraria a los intereses del país», al haber llevado los Presupuestos al Consejo de Garantías Estatutarias, lo que retrasará un mes su aprobación.

El diputado del PP no entró en el debate de esta ley y sólo mencionó la Ley de Consultas. «Es un fraude de tamaño colosal, se están equivocando al pretender elaborar un nuevo marco legal que vista su referéndum de legalidad», dijo.