El renacer de la tercera vía

ICV cimienta una coalición con Iglesias y Colau que aspira, con la bandera del referéndum, a arrebatar a CDC el espacio político central que ocupó con Pujol en Cataluña

La defensa de la tercera vía se ha llevado a personajes de la primera línea política catalana como Pere Navarro o Josep Antoni Duran Lleida. Hace apenas dos años, en las elecciones, triunfaban apuestas opuestas, o la independencia o la defensa de la unidad de España. Véase sino el ascenso de Ciutadans y ERC o la CUP. La tercera vía fue vapuleada a diestra y siniestra, hasta el punto de que Unió ha desaparecido del Parlament de Cataluña y del Congreso, y el PSC se ha visto empujado a redefinir su estrategia a favor de un referéndum legal y acordado, que en su día defendió con Pere Navarro de primer secretario, para frenar su caída.

Pese a que desde 2012, las encuestas del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat señalan que ocho de cada diez catalanes apoyan la consulta, la defensa de un referéndum entre el inmovilismo de Mariano Rajoy y la apuesta por la independencia de CDC y ERC, no ha tenido éxito en las urnas ... hasta el 20-D. En las pasadas elecciones generales, la confluencia de los partidos de Pablo Iglesias, Ada Colau e ICV-EUiA venció en Cataluña. Se impuso a CDC que hacía cuatro años había logrado por primera vez ganar al PSC en unas generales.

Con la ayuda de ICV, que tenía representación parlamentaria y cuota publicitaria en los medios de comunicación, en Comú Podem ganó las elecciones generales en Cataluña. Y ahora se prepara para hacer el «sorpasso» a los soberanistas en las catalanas con la defensa de un referéndum de autodeterminación.

La XI asamblea de ICV que ayer se clausuró en Barcelona ha servido para acelerar la construcción de lo que ellos prefieren llamar una «cooperativa de izquierdas». «Una especie del PSUC del siglo XXI», resumió David Cid, el nuevo coordinador nacional de ICV. Cid, Marta Ribas y Ernest Urtasun, nuevo portavoz, relevan a Joan Herrera y Dolors Camats al frente de ICV. La asamblea nacional del partido aprobó con un 87,5 por ciento de los votos la renovación de sus órganos de dirección.

Urtasun será el encargado de negociar con Podem y BComú la configuración de este espacio político de izquierdas con la voluntad de ganar las próximas catalanas. Si Carles Puigdemont cumple con la hoja de ruta, podrían convocarse en 15 meses. En las últimas autonómicas, Catalunya Sí que es Pot, sin Colau, sumó 367.613 votos. El objetivo es empezar a hacerse con el espectro del tripartito –PSC, ERC e ICV–.