La amenaza de atasco en las obras se cierne sobre Glòries

Colau promete que los trabajos en superficie no se pararán.. La oposición reclama más información para licitar otro proyecto

Los vecinos de Glòries abogan por rescindir el contrato si modificarlo tiene que acabar como la Sagrera
Los vecinos de Glòries abogan por rescindir el contrato si modificarlo tiene que acabar como la Sagrera

Durante muchos años, las Glòries han dibujado el paisaje de una de esas películas rodadas en las afueras de una gran ciudad americana. Playas de vías al descubierto, un escaléxtric de coches que entran y salen de Barcelona y el naranja de las obras, grúas, vallas y cascos.

Durante muchos años, las Glòries han dibujado el paisaje de una de esas películas rodadas en las afueras de una gran ciudad americana. Playas de vías al descubierto, un escaléxtric de coches que entran y salen de Barcelona y el naranja de las obras, grúas, vallas y cascos. A la plaza de les Glòries le faltaba humanidad. Poco a poco se ha ido llenando de vida tras desmontar el tambor viario de la ciudad olímpica con los nuevos Encants, el Museo del Diseño o la urbanización provisional del lado mar y montaña. Esta semana se cumplieron diez años del compromiso que sellaron los vecinos y el gobierno municipal para humanizar la plaza. Las obras deberían estar acabadas y en lugar de grúas, debería haber un parque que ahora, en primavera, presumiría de verde.

Las obras acumulan un retraso de 19 meses y un sobrecoste de 12 millones respecto al presupuesto inicial de 60 millones. Coincidiendo con este aniversario, los vecinos del entorno de la plaza, Fort Pienc, Poblenou, Clot-Camp de l’Arpa i la Sagrada Família, convocaron el jueves un acto para informar de la situación de las obras. Pero antes del encuentro, saltó la noticia, tras conocer el resultado de la auditoría que el gobierno municipal encargó a petición de la CUP, el equipo de Ada Colau quiere rescindir el contrato de las obras de la primera fase del túnel de la Gran Via y abrir un nuevo concurso. La decisión, parararía los trabajos del túnel entre 10 y 12 meses. Colau prometió ayer que las obras en superficie no se interrumpirán «Las obras de Glòries son más que un túnel», subrayó.

Para los vecinos no es una buena noticia, pero prefieren que se reconduzcan los trabajos a que la ciudad acabe pagando el sobre coste de unas obras ejecutadas sobre un proyecto «demasiado optimista» que no hizo las verificaciones necesarias del tramo del túnel que debe pasar por debajo de dos galerías ferroviarias de Adif, recuerda Jaume Badenes de la Asociación de Vecinos de Poblenou. Coincide con el gobierno en que es mejor rescindir el contrato que modificarlo si esto lleva a una guerra con las empresas constructoras en los juzgados como pasa con la Sagrera. Colau ha convocado una comisión extraordinaria de urbanismo para que la oposición vote sí o no a la rescisión. Los grupos municipales lamentan que apenas tienen tiempo para valorar y reclaman más información. Pero no hay tiempo, el martes se reúne el consejo de BIMSA, que es quien acaba decidiendo. Los vecinos reclaman consenso.