Lanchester contra la crisis

El escritor John Lanchester no se fue muy lejos para buscar la inspitación para su nueva novela de título marxista, «Capital», publicada por Anagrama. La encontró mirando por la ventana y fijándose con detalle en ese microcosmos en una calle londinense.

En este libro, Lanchester nos propone un viaje a un barrio imaginario de Londres, donde se encuentran y desencuentran una serie de personajes peculiares vinculados con la calle Pepys Road. Son una serie de vidas cruzadas entre diciembre de 2007 y noviembre de 2008, en un momento en el que todavía no ha llegado con toda su ferocidad la crisis económica, aunque sus garras empiezan a dibujarse con trazo firme.

El escritor británico aseguró ayer, durante la presentación de «Capital» en Barcelona, que empezó a escribir esta historia «a principios de 2006, cuando no se había producido la crisis, pero ya estaba a punto. Yo pensaba que este "crack"sería local, en Londres, pero no tan global y sistemática, algo que da miedo. Me interesaba para esta historia que la gente obviase la situación de crisis, que no hayamos sido capaces de entrever nada, pese a tenerlo todo de frente».

Agentes financieros, estrellas del fútbol extranjeras o fenómenos artísticos anónimos son algunos de los personajes que surgen en las páginas de este libro. Todo cambia cuando uno de los vecinos de este pecualiar vecindario recibe una postal en la que le avisan que «Queremos lo que usted tiene», lo que obliga a que cada uno de los habitantes se pregunte qué es lo que posee que tenga un mayor valor.

Lanchaster se planteó «Capital» a la manera de unan novela histórica, sin olvidar el magisterio de Charles Dickens para este cometido. «He querido escribir con la misma libertad con que lo hacía Dickens en 1850», algo que le ha permitido ver la similitud entre las etapas presentes y la victoriana que vivió el autor de «Oliver Twist».

El responsable de títulos como «El puerto de los aromas» o «En deuda con el placer» no rehuye de la sinceridad en el momento de ofrecer su trabajo. Por esa razón, confesó que «creo que en la vida hay una única verdad. La vida es trágica en su estructura y cómica en su textura, lo que he intentado captar al escribir sobre Londres».

Para ello también se documentó e incluso conversó con personajes muy parecidos a los que retrata en «Capital». En el caso de los de un nivel adquisitivo muy superior, habló con personas relacionadas con este ámbito, en el que se pagan elevadísimas primas millonarias a final de año por los beneficios obtenidos por las transacciones, se leen revistas –como «Forbes»– en las que se sugiere cómo gastar el dinero y se acude de forma más que regular a los partidos de tenis de Roland Garros. El autor se cuestiona que «pueden vivir tan alejados de la realidad del resto de las personas».

Es evidente que Karl Marx ha sido tenido en cuenta por Lanchester mientras redactaba su «Capital». El escritor definió al padre del marxismo como un autor «alemán e inglés». «Creo que le gustaría esta novela porque se sentiría reivindicado», dijo irónicamente. En este sentido, matizó que «el tema es siempre el mismo, lo único que cambian son las respuestas». Por ello promete seguir escribiendo sobre Londres, algo en lo que ya está trabajando con su ventana como inspiración.