Los soberanistas, a codazos

Homs persiste en atacar a ERC para evitar fuga de votos soberanistas, pero Rufián y Tardà ignoran sus críticas en aras del «buen rollo». Los dimisionados de la CUP concluyen que ya no son garantía del proceso

Tardà comentó en un encuentro con la ACN que tiene una relación paterno-filial con Rufián
Tardà comentó en un encuentro con la ACN que tiene una relación paterno-filial con Rufián

Homs persiste en atacar a ERC para evitar fuga de votos soberanistas, pero Rufián y Tardà ignoran sus críticas en aras del «buen rollo». Los dimisionados de la CUP concluyen que ya no son garantía del proceso.

«A mi me gustaría mucho ver a Joan Tardà, Oriol Junqueras y Carles Puigdemont en un acto de esta campaña. Y ojalá con alguien de la CUP también». Lo decía Gabriel Rufián hace poco menos de un mes en una entrevista a la agencia de noticias Europa Press. Quedaban quince días para arrancar la campaña, el apoyo de la CUP a los presupuestos de Junqueras aún estaba en el aire y nadie pensaba que la película acabaría con Puigdemont convocando una cuestión de confianza para septiembre. El deseo de Rufián hoy se vislumbra como una quimera, pese a que ERC trata de mantenerse al margen de las luchas fraticidas entre soberanistas.

El candidato de CDC al Congreso, Francesc Homs, en cambio, vilipendiado por las encuestas, en esta campaña ha marcado distancias con la CUP y no ha tenido reparos en atacar a los republicanos para intentar evitar la fuga de votos soberanistas de Convergència a Esquerra. La tregua apalabrada para respetarse durante el debate a seis de la televisión pública catalana, en aras de evitar una imagen cuarteada del independentismo, apenas duró las dos horas y media del programa. Homs volvió ayer a la carga. A primera hora, en una entrevista en Catalunya Ràdio, acusó a Esquerra de buscar protagonismo durante la campaña del 26-J en vez de exhibir «unidad». El candidato convergente insistió en meter cizaña en el debate interno soberanista. Instó a ERC a aclarar si tiene «una sola agenda subordinada a la independencia» u «otra agenda para hacer un gobierno de izquierdas», en alusión a un hipotético tripartito con En Comú Podem y con la CUP.

Los demonios de CDC

A Homs le enerva la «equidistancia» de los republicanos con la CUP, a quien culpa de todos los males que acucian al soberanismo. Tampoco esconde el rencor que guarda por el rechazo de ERC a repetir una lista unitaria estas elecciones generales como la de Junts pel Sí para el 27-S. En la misma entrevista, destacó que el gesto de los candidatos de ERC y CDC al Senado, Santiago Vidal y Miquel Calçada, de votarse entre ellos, demuestra que «habría sido fácil la lista unitaria.

A los ataques de Homs, Esquerra hace oídos sordos. El tándem de los republicanos para el Congreso, Rufián y Tardà, en un coloquio-entrevista en la Agència Catala de Notícies (ACN) se centró más en disparar contra Ciutadans que en defenderse de los ataques de Homs. Tardà evitó cualquier polémica con el convergente. «Tengo la impresión de que no podemos reprocharle nada al señor Homs ni él a nosotros», dijo.

El número dos de ERC al Congreso quiere que haya «buen rollo» con CDC en la recta final de campaña. Pero aunque su partido «no entrará en ningún tipo de competición insana» entre independentistas, no sólo depende de ellos Tardà que confía en que la cuestión de confianza relance el proceso, a diferencia de Homs, no quiso hablar de crisis de la CUP.

Mientras, dos de los miembros del secretariado nacional de la CUP que dimitieron, Roger Castellano y Tomàs Sayès, lamentaron que la CUP ha dejado de ser un acelerador y garantía del proceso independentista. No descartan que el proceso de renovación que afronta la CUP resuelva los problemas, aunque el apoyo del grupo CUP Capgirem en el Ayuntamiento de Barcelona al Secretariado Nacional evidencia la ruptura interna. El secretariado nacional se reunió ayer para iniciar la renovación y reclamó la celebración de un referéndum unilateral de independencia este curso político.