Más vigilancia por el crimen del Port Olímpic

Los Mossos aumentan sus patrullas para evitar venganzas entre clanes gitanos

El barrio de La Mina bajo una mayor vigilancia policial debido a que la víctima frecuentaba la zona
El barrio de La Mina bajo una mayor vigilancia policial debido a que la víctima frecuentaba la zona

Mientras prosigue la investigación para esclarecer los hechos e intentar detener a los autores del homicidio ocurrido la madrugada del domingo en la zona del Port Olímpic de Barcelona, los Mossos d’Esquadra desplegaron paralelamente otros dispositivos. El objetivo es que no haya venganzas.

Los agentes intensificaron sus dispositivos y vigilancia en la localidad de la víctima, Santa Coloma de Gramenet, y también en el barrio de La Mina, en Sant Adrià del Besòs.

El motivo del aumento de la vigilancia policial es que, tanto la víctima como los agresores, son de etnia gitana y es habitual que entre ellos haya venganzas cuando suceden este tipo de sucesos, sobre todo si se trata de un homicidio, como es el caso. Durante el día de ayer los Mossos seguían buscando iguen buscando al autor de la muerte de un joven de 28 años en una reyerta entre clanes rivales la madrugada del domingo en un bar musical del Port Olímpic, zona en la que han ocurrido en los últimos años otros sucesos violentos.

Según informaron ayer fuentes cercanas al caso, la principal hipótesis con la que trabajan los investigadores es que el crimen, que ocurrió hacia las 3.30 horas en un local musical, fue fruto de una pelea entre dos grupos enfrentados de jóvenes de etnia gitana.

En el marco de una pelea, uno de los jóvenes cogió una copa, la rompió y asestó una puñalada mortal a la víctima, un chico de 28 años de edad, según los primeros datos de la investigación.

Los Mossos d’Esquadra están analizando el contenido de las cámaras de seguridad del establecimiento para tratar de identificar al autor de la mortal agresión y a sus acompañantes. En principio la investigación estableció que los agresores actuaron a cara descubierta, y que cubrieron al autor material del homicidio con una pieza de ropa. Además, aprovecharon la confusión del momento para huir del bar musical. Todo apunta a que el arma homicida fue una botella de cristal rota, con la que se apuñaló al joven fallecido.

Poco después, llegaron al lugar de los hechos diversas patrullas de los Mossos d’Esquadra y efectivos del Servicio de Emergencias Médicas (SEM). El joven fue trasladado e ingresado en el Hospital del Mar, pero finalmente falleció en el mismo centro sanitario, debido a las heridas.