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Masaki Sató: «No entiendo muy bien el Hollywood actual»

Confesó: «En mi interior, mi Hollywood es el de películas como “Top Gun” o la saga “Regreso al futuro”, pero el Hollywood actual es distinto de esa imagen que yo tengo, y no entiendo muy bien el Hollywood actual»

El XXIV Salón del Manga de Barcelona vuelve a difundir el cómic y la cultura japonesa
El XXIV Salón del Manga de Barcelona vuelve a difundir el cómic y la cultura japonesalarazon

El dibujante japonés Masaki Sató, director y animador clave de los animes de «Dragon Ball» y «Dragon Ball Z», asegura que no entiende muy bien el Hollywood actual y opina que la adaptación norteamericana con actores reales de la serie creada por Akira Toriyama fue bastante irregular.

El dibujante japonés Masaki Sató, director y animador clave de los animes de «Dragon Ball» y «Dragon Ball Z», asegura que no entiende muy bien el Hollywood actual y opina que la adaptación norteamericana con actores reales de la serie creada por Akira Toriyama fue bastante irregular.

En una entrevista concedida a Efe, Sató confesó: «En mi interior, mi Hollywood es el de películas como “Top Gun” o la saga “Regreso al futuro”, pero el Hollywood actual es distinto de esa imagen que yo tengo, y no entiendo muy bien el Hollywood actual». De hecho, añade, no tiene claro que aceptara una oferta del cine norteamericano.

Masaki Satô comenzó su carrera de animador al unirse al famoso Studio Junio («Mazinger Z», «Lupin III», «La vuelta al mundo de Willy Fog») y aprendió junto al famoso animador Minoru Maeda («Touch», «Dr Slump», «Dragon Ball», «Dragon Ball Z»). El primer trabajo de Sató como profesional en la animación fue la lucha entre Krilin y Bacterian en el episodio 21 de «Dragon Ball» (1986) y continuó su trabajo como animador en «Dragon Ball» y «Dragon Ball Z» hasta el episodio 164 de la serie de televisión, en la que dibujó el mítico combate entre Trunks y Cell.

Desde aquellos inicios, señala Sató, «el balance personal no puede ser más positivo, porque ‘Dragon Ball’ fue mi primera obra, mi primera implicación en la animación, pero aún no soy suficientemente bueno en el mundo de la animación», reveló con humildad el que está considerado como la estrella de la presente edición del Salón del Manga que se clausura hoy en Barcelona.

Aseguró Sató que es «un enamorado de las escenas de acción», ya desde que en su juventud las practicaba, incluso como actor, una afinidad que le llevó a trabajarlas de manera especial en «Dragon Ball», donde, recordó, hay muchas. Sató se siente «más próximo del dibujante que del anime» y en los treinta años que lleva de profesión cree que «el dibujo ha cambiado, aunque no sé si para mejor o para peor». En cualquier caso, él siempre se ha adaptado al dibujante original del manga a la hora de hacer las animaciones, apuntó.

En ese mismo tiempo, la tecnología ha sido una herramienta fundamental: «Hoy día con una tableta el animador no necesita utilizar el papel, y puede crear la acción en movimiento y el 3D en un ordenador y encima el animador puede dibujar sobre lo que está hecho en 3D, con lo cual mejora la calidad del trabajo».

Sin duda, la tecnología ha acortado los tiempos, sobre todo, en la posproducción. Sató, que está en Barcelona gracias a la colaboración de Selecta Visión, confesó que no le «gustó nada» la película «Dragonball Evolution», que se presentaba de antemano como la gran adaptación al cine con personajes reales. «Dragonball Evolution» fue dirigida por James Wrong, y protagonizada por Justin Chatwin y James Marsters, película que fue un absoluto fracaso de taquilla.

Los últimos movimientos en las grandes corporaciones audiovisuales han permitido a Disney hacerse con los derechos de la obra de Toriyama que podrían desembocar en 2019 en una nueva versión que llevaría por título «Dragon Ball Super». Para Sató, «Dragon Ball es eso –dijo señalando el dibujo– y no un live-action (acción real con actores o elementos reales), y de ahí la respuesta negativa de los fans».