Sánchez-Camacho reta a CiU a seguir el ejemplo de transparencia de Rajoy

Defiende que los cargos políticos imputados deben apartarse de sus responsabilidades

Alicia Sánchez-Camacho pidió a todos los líderes, incluidos Mas y Rubalcaba, a presentar sus números
Alicia Sánchez-Camacho pidió a todos los líderes, incluidos Mas y Rubalcaba, a presentar sus números

La política no se sirve sólo de palabras. Los gestos tienen un valor fundamental y, más cuando el desapego de la ciudadanía hacia los mandatarios, acrecentado por los casos de corrupción, ha abierto una brecha que sólo se puede cerrar con transparencia.

La política no se sirve sólo de palabras. Los gestos tienen un valor fundamental y, más cuando el desapego de la ciudadanía hacia los mandatarios, acrecentado por los casos de corrupción, ha abierto una brecha que sólo se puede cerrar con transparencia.

En Cataluña, el presidente de la Generalitat convocó la semana pasada una cumbre para buscar soluciones a la corrupción, pero el encuentro fue ampliamente cuestionado por los partidos de la oposición, que vieron más un gesto de cara a la galería en un momento en que Convergència tiene sobre la mesa casos que le afecta por la vía directa, como lo demuestra que el TSJC esté estudiando las imputaciones de Oriol Pujol y Xavier Crespo por los casos ITV y Clotilde, respectivamente, o haber tenido que poner su sede como fianza por su presunta financiación irregular a través del Palau.

La impunidad de los partidos

Ayer la presidenta del PP catalán retó a todos los líderes políticos a hacer un «ejercicio de transparencia» y publicar sus declaraciones de la renta y de patrimonio como ha hecho el presidente del Gobierno. «Se puede criticar y opinar, pero primero hay que dar ejemplo positivo», aseguró Sánchez-Camacho, quien consideró que, dada la actual situación, es el momento de todos los partidos de ser transparentes e impulsar medidas «para que no cale en la sociedad la sensación de impunidad de los partidos».

La regeneración tiene que venir de la mano de una «necesaria» transparencia en los ingresos de los políticos, la financiación de los partidos y la gestión de las cuentas públicas, además de agilizar la Justicia «para que no se pueda dar la percepción de impunidad ante la corrupción». En definitiva, hay que tomar el toro por los cuernos y eso, para Sánchez-Camacho, pasa por apartar de sus responsabilidades a los cargos políticos imputados en casos de corrupción.

Este último aspecto hace escocer la llaga en un momento delicado para Convergència. Y la formación apostó por aquello de la mejor defensa es un buen ataque. Por boca de su secretario de organización, Josep Rull, abrió una nueva vía de lo que consideran corrupción política, «el uso ilegítimo de los instrumentos del Estado para combatir determinadas opciones políticas» como ocurre, a su juicio, con la causa soberanista. También en clave nacionalista interpretó la situación el presidente de ERC, Oriol Junqueras, que consideró escandaloso que los «inquisidores» del PP pongan el acento en la clase política catalana y la cuestionen en pleno caso Bárcelonas. Añadió, en una entrevista a Ep, que los casos de presunta corrupción son una prueba más de que es «imposible» la continuidad de Cataluña dentro de España. Junqueras defendió que Oriol Pujol debería dimitir si finalmente es imputado, «a riesgo de ser injuntos». Por su parte, el primer secretario del PSC, Pere Navarro, defendió llegar a un pacto entre todos los partidos «para saber en qué momento de un proceso judicial un responsable político debe presentar su renuncia». En el PSC, Manuel Bustos acaba de regresar a la alcaldía de Sabadell, aunque sigue imputado en el caso Mercurio.

PROPUESTAS TRAS LA CUMBRE

La cumbre que convocó la pasada semana el presidente de la Generalitat con los organismos de control de la administración, el presidente del TSJC y el Síndic de Greuges ha sido un gesto de cara a la galería para la oposición. en un momento en que Convergència tiene a dos diputados en el punto de mira. Lo que sí ha provocado es que cada partido –ninguno fue invitado al encuentro, por lo que la oposición declinó la invitación de escuchar el resumen que les iba a hacer la presidenta del Parlament– sobre la mesa su fórmula para atajar la corrupción.

La reunión Rajoy-Mas, para restablecer puentes

No son usuales las comparecencias políticas en domingo en la sede de los partidos. Así lo quiso ayer la presidenta del PP catalán que, aparte de ahondar en la corrupción, tenía un mensaje para Artur Mas. Alicia Sánchez-Camacho le pidió al presidente de la Generalitat que aproveche su encuentro con Mariano Rajoy, cuya fecha no está concretada, para «restablecer puentes», lo que pasaría por aparcar la consulta soberanista. Sánchez-Camacho también defendió que el Gobierno estudie llevar la declaración de soberanía al Constitucional si tiene consecuencias jurídicas «para proteger los derechos y libertades de todos».