SCC y C’s arropan al PP tras llevar al Govern ante el TC

El PSC ve «débil» el recurso contra el Comisionado de la Transición Nacional

Los dirigentes de Societat Civil, Joaquim Coll, y Josep Ramon Bosch, en el Palau de la Generalitat
Los dirigentes de Societat Civil, Joaquim Coll, y Josep Ramon Bosch, en el Palau de la Generalitat

BARCELONA- La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez–Camacho, se felicitó ayer la impugnación del Gobierno contra el Comisionado de la Transición Nacional ante el Tribunal Constitucional (TC). Tras el acto de la jura de la bandera en el cuartel del Bruc, afirmó que «ya no estamos para las tonterías de Artur Mas, ni por referéndums ilegales ni elecciones anticipadas que nos lleven al desgobierno».

La líder popular advirtió de que el president «se encontrará con que la democracia tiene unas leyes y no se las podrá saltar», en referencia a esta nueva estructura de estado que quería consolidar la Generalitat.

Aseguró que «el proceso soberanista está debilitado» y que, si se celebran las elecciones autonómicas el 27–S «lo único que va a conseguir Mas «es que gane la izquierda radical de Ada Colau y Pablo Iglesias».

El Consejo de Ministros aprobó el viernes la presentación de un conflicto de competencias ante el TC contra este decreto del Govern, y pidió de forma expresa su suspensión.

Apoyos

El PP encontró apoyos en esta impugnación al organismo soberanista. La portavoz parlamentaria de Ciutadans (C’s), Inés Arrimadas, aseguró que «el recurso al Comisionado era necesario, porque este organismo vulnera la ley y queda fuera del marco legal». «En cualquier otro país democrático del mundo pasaría exactamente lo mismo», afirmó.

La entidad Societat Civil Catalana (SCC) también se congratuló del recurso del Gobierno, y mantuvo que es «inadmisible» que se utilicen estructuras para «la ruptura del orden constitucional». En un comunicado, SCC considera que la utilización de «las estructuras y medios de la administración para la preparación de la ruptura del orden constitucional es inadmisible y supone un fraude para el conjunto de los catalanes, quienes legítimamente aspiran a que la Generalitat se ocupe de las competencias que tiene atribuidas y no de otras supuestas».

Societat Civil espera ahora que el TC «resuelva con prontitud» y que la Generalitat «acate» tanto la suspensión que resulta de la impugnación como, «en su caso, la declaración de contrariedad con la Constitución de las actuaciones denunciadas».

Diferente fue la opinión desde las filas del PSC. Su primer secretario, Miquel Iceta, afirmó que ve «débil» el argumento del Gobierno para impugnar el Comisionado. Aseguró que Cataluña «tiene derecho» a nombrar los comisionados sobre la materia que desee, aunque apuntó que el proceso soberanista no es una cuestión principal que requiera este tipo de figuras institucionales.

Por su parte, el coordinador general de CDC, Josep Rull, dijo que su partido hará «caso omiso» a esta decisión del Gobierno. Señaló que el recurso es «poco jurídico», y que, en cualquier caso, «no nos pararemos».

El dirigente de CDC aseguró también que su partido lo ha «intentado todo» para que Cataluña encajara en España, pero que en estos momentos la única salida «esn la independencia» y que no cree en la apuesta por terceras vías.