Un francés golpea y arroja a la vía del tren a una menor magrebí

Queda en libertad imputado de un homicidio en grado de tentativa

Las menores fueron atendidas en el Hospital de Mataró tras la agresión
Las menores fueron atendidas en el Hospital de Mataró tras la agresión

Barcelona- Esperaban tranquilamente la llegada del tren en la estación de Mataró. Se explicaban una a otra sus cosas cuando, como salido de la nada, apareció un hombre insultándolas y profiriendo comentarios racistas contra las chicas de origen magrebí. Según informó ayer la policía, todo tuvo lugar el pasado jueves por la noche, «sin motivo aparente». Una de las jóvenes le recriminó al hombre su actitud y éste la emprendió con ella. La rápida actuación de los vigilantes de seguridad de la estación permitió que el ataque no acabara en tragedia y los Mossos d'Esquadra detuvieron al agresor por un delito de homicidio en grado de tentativa.

Como el hombre, de 37 años, origen francés y vecino de Barcelona, no cesaba de insultarlas por sus rasgos magrebíes y de escupirles, una de las dos chicas le reprendió por su comportamiento racista. ¿Qué había hecho estallar a aquel señor que no fueran motivaciones racistas? Fue en ese momento cuando el detenido desató toda su furia con ella. La golpeó varias veces en el abdomen y la arrastró hasta las vías del tren donde la arrojó. Siguió dándole golpes para impedir que la agredida pudiese subir al andén.

En ese momento, actuaron los vigilantes de seguridad de la estación de la localidad barcelonesa. Lograron reducirlo y ayudar a la joven a ponerse a salvo antes de la llegada del tren. Alertaron a los Mossos d'Esquadra mientras intentaban retener al hombre que se encaró con ellos violentamente. Cuando llegó la Policía Autonómica el agresor seguía desatado insultando y gritando, esta vez, a los responsables de seguridad de la estación.

Las menores fueron trasladadas al Hospital de Mataró para recibir atención médica. El hombre, que ayer pasó a disposición judicial fue puesto en libertad con cargos imputado de un delito de homicidio en grado de tentativa, una falta de lesiones y dos delitos contra la integridad moral, uno por cada menor.

Una de las últimas denuncias realizadas por la ONG SOS Racisme de Cataluña es que la sociedad ya no ve con malos ojos el ser racista.