Historia

Xavi Ayén: «Barcelona ha sido discreta con el boom literario»

El periodista reconstruye la historia de un momento clave de las letras

Una década ha tardado Xavi Ayén en escribir uno de los mejores ejemplos de lo que debe ser el periodismo cultural. «Aquellos años del boom», editado por RBA, es un libro que retrata un momento único en la vida cultural barcelonesa, cuando en ella se inició una revolución literaria de la mano de gigantes de la talla de Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa. Todo ello queda narrado con abundantes detalles inéditos y testimonios de primera mano que hacen de este libro una obra de lectura apasionante.

– Su libro es una historia de un momento literario, el boom latinoamericano, pero también lo es de Barcelona donde se desarrolla buena parte de las historias que recoge su obra. ¿Por qué estas dos líneas?

– La intención inicial era la de hacer un libro sobre el boom en Barcelona y, por tanto, retratar la atmósfera que hizo posible este fenómeno en la ciudad. Sin embargo, una vez me puse a trabajar tuve que hacer más cosas porque me di cuenta que no se podía hablar del boom sin hacer referencia a Buenos Aires, México, La Habana... Pero es un libro sobre Barcelona y los primeros capítulos reflejan ese ambiente y los precedentes que hubo. A veces se cree que todo esto nació en los 70, pero antes estuvieron aquí Rubén Darío o Miguel Ángel Asturias. Es una cosa que viene de antiguo.

– El hecho de poder hablar con buena parte de los protagonistas de su libro, como García Márquez, Vargas Llosa o Carme Balcells, ¿convierte de alguna manera su labor en autorizada?

– No lo es porque no he pedido permiso. Ellos no han tenido el poder de leerlo antes y tachar aquello que no les gustaba que es lo que pasa en las biografías autorizadas. Lo que sí es cierto es que han colaborado mucho, han estado muy disponibles y me lo han facilitado todo. Sin embargo, es probable que haya cosas en este libro que les guste más o menos, pero nunca me pusieron condición alguna.

–¿Cómo llega al boom? ¿Por qué ese momento de la literatura y no ningún otro?

– Cuando leí «Historia personal del "boom"», de José Donoso,que me encantó, me quedé con ganas de más. Cuando un libro es bueno siempre te quedas con ganas de más y eso es lo que me pasó. La idea y la estructura inicial me la dio Donoso porque lo hacía era llenar esas cosas que él decía. Por ejemplo, a la importancia de la revolución cubana le dedica un par de frases y yo hago un capítulo completo. Lo que he hecho es hablar con los protagonistas y ampliarlo. También era muy extraño que Barcelona haya sido tan discreta con el movimiento más importante de la literatura en castellano.

– ¿Y los mismos protagonistas son creíbles como fuente?

– Por eso he tardado tanto en acabar el libro porque es de locos ver como les gustaba engañar y despistar a los periodistas. Por ejemplo, la misma fecha de nacimiento de García Márquez, él decía que nació en 1928 cuando ahora se sabe que es 1927. García Márquez no es nada fiable, pero sí Vargas Llosa que no despista.

– Hablando de mitos, ¿«Cien años de soledad» llegó a la mesa del editor Carlos Barral?

– García Márquez me dijo que no y que Barral le había rechazado las cuatro novelas anteriores. Le hubiera gustado publicar en Seix Barral, pero el editor Paco Porrúa se adelantó y le hizo una buena oferta. Firmaron sin que Porrúa hubiera leído ni una línea del manuscrito.

– Cuando García Márquez llega a Barcelona, ya es el autor de «Cien años de soledad».

– Era un autor que había fracasado comercialmente hasta que publica «Cien años de soledad». En poco tiempo pasa a ser el autor más leído del mundo y esa transformación sucede en Barcelona. Aquí no lo conoce nadie y se produce esa transformación, algo que le servirá de inspiración para escribir «El invierno del patriarca», una obra sobre un dictador, pero también sobre la soledad de quien tiene todo el poder. Es en Barcelona donde se convierte en Gabriel García Márquez.

– Y su vecino en Barcelona era otro autor importante llamado Mario Vargas Llosa. ¿Cómo definiría aquella relación: la de unos amigos o unos rivales?

– La relación de Vargas Llosa hacia García Márquez era de admiración total. Había un poco de diferencia de edad, pero los amigos de la época de ambos recuerdan que era como una relación de maestro y discípulo. Había una camaradería total e incluso tenían el proyecto de escribir una novela a cuatro manos sobre la guerra entre Perú y Colombia.