Europa

Bravo dice que en el acceso a la función pública perderá importancia la oposición

La consellera de Justicia considera necesarios más mecanismos de control contra la corrupción, y dice que tanto la Sindicatura como el Tribunal de Cuentas fallaron

Gabriela Bravo elogió la facilidad con la que dimitían los políticos en Europa
Gabriela Bravo elogió la facilidad con la que dimitían los políticos en Europa

La consellera de Justicia considera necesarios más mecanismos de control contra la corrupción, y dice que tanto la Sindicatura como el Tribunal de Cuentas fallaron

La consellera de Justicia, Gabriela Bravo, anunció ayer que la tradicionalmente denominada «oposición» perderá importancia en el criterio de evaluación para el acceso a la función pública y que lo ganarán «los ejercicios prácticos y las destrezas laborales».

Bravo, que ayer protagonizó el desayuno del Forum Europa, dijo que en los próximos nueve años se jubilaría el 40 por ciento de la plantilla de la Generalitat, y justificó la medida porque en muchos países de Europa ya se utilizaba un sistema de selección de personal «más práctico».

La consellera no tuvo remilgos en señalar que la Administración valenciana era ahora mismo una «remora y un impedimento para el desarrollo».

Concluida la conferencia, alguno de los invitados comentó que la discrecionalidad a la hora de seleccionar personal sería mayor con este sistema.

Por otra parte, Bravo dijo que se deberían de crear nuevos sistemas de control de la corrupción en la administración pública y reprochó a la Sindicatura de Cuentas y al Tribunal de Cuentas por no haber ejercido ese control.

Mostró su «profunda indignación» por estos casos que aumentan la desconfianza de los ciudadanos y minan el sistema democrático y lanzó el mensaje a los ciudadanos de que «se exigirán todas las responsabilidades para quienes hayan defraudado y utilizado sus cargos públicos para cometer actuaciones delictivas».

Gabriela Bravo ve «admirable cómo se precipitan las dimisiones al margen o no de las tramitaciones y los tiempos de la Justicia» en otros países de Europa para que la ciudadanía sepa que «quien está al frente de responsabilidades públicas, debe tener un código ético superior», y lamentó que eso no ocurra en España.

Respecto a los casos de corrupción que asedian actualmente al PP, consideró que «una oposición débil y rodeada de problemas de corrupción tampoco es bueno para un gobierno democrático» y, defendió que la acción de su Gobierno será favorecida por su buen hacer y capacidad de gestión. Para evitar actuaciones corruptas, también resaltó la necesidad de «tener altura de miras y elegir a las personas honestas».

Preguntada por si ve a Podemos en el Consell cuando se renueve el Pacto del Botánico, aseguró que desde el momento es que es uno de los firmantes «tiene absoluta legitimidad».