Cae una red de estafadores nigerianos

La Policía Nacional de Valencia ha detenido recientemente a siete personas de nacionalidad nigeriana como supuestas responsables de haber estafado 300.000 euros con una variante del método conocido como «cartas nigerianas», a través del cual hacían creer a sus víctimas que habían sido beneficiarias de herencias.

Las víctimas eran principalmente ciudadanos alemanes, a quienes convencían de ser beneficiarios de un millonario legado que podrían cobrar si anticipaban importantes cantidades de dinero en concepto de tasas o impuestos.

Para ganarse la confianza de los estafados, concertaban citas en las que les mostraban una caja fuerte con la supuesta herencia, que en realidad contenía falsos billetes de cien dólares.

Las investigaciones comenzaron en noviembre del pasado año tras tenerse conocimiento, a través del oficial de enlace de la policía alemana en España, de la denuncia presentada por un ciudadano germano víctima de esta organización.

Los estafadores le habían hecho creer que era el beneficiario de una herencia depositada en España, al parecer se trataba del legado de un pariente, cuya existencia le había sido comunicada por un abogado de un supuesto bufete con sede en nuestro país.

El ciudadano alemán informó a los policías de que había viajado hasta Valencia en junio de 2012 con la intención de hacerse cargo de la herencia.

Se entrevistó con varios de los estafadores y les pagó 9.000 euros en efectivo para tasas, impuestos y salarios de abogados.

Además, para darle garantías sobre la veracidad de la sucesión, lo llevaron hasta un lugar donde le mostraron una caja fuerte que según, la víctima estaba llena de billetes de 100 dólares.

Meses más tarde, la víctima viajó nuevamente a nuestro país en connivencia con la policía, gracias a lo cual se desplegó un operativo para identificar y detener a los responsables.

De forma paralela se consiguió localizar a otras víctimas de la organización investigada que se habían desplazado igualmente a Valencia con el fin de reclamar la supuesta herencia. Con los nuevos datos aportados por estos perjudicados sobre el funcionamiento de la organización se pudo averiguar las cuentas bancarias donde habían ingresado importantes cantidades de dinero. Estas cuentas habían sido abiertas por dos mujeres de origen nigeriano, que eran usadas como testaferros por la red ahora desarticulada. Finalmente, los investigadores lograron identificar a los miembros del grupo, siete personas de nacionalidad nigeriana que fueron detenidas.