El arzobispo clausura el Año de la Fe con un misa con cien sacerdotes

Lonas con diversos santos entraron en procesión en la Catedral
Lonas con diversos santos entraron en procesión en la Catedral

Valencia- El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, presidió ayer la clausura en la archidiócesis del «Año de la Fe», convocado por el papa emérito Benedicto XVI en octubre de 2012, con una misa solemne en la Catedral en la que ha apremiado a todos los cristianos a «ser discípulos misioneros, porque no es discípulo quien vive encerrado en uno mismo, sino el que sale a la calle a anunciar a Jesucristo».

De igual modo, monseñor Osoro, con quien concelebraron cien sacerdotes, aseguró que ser discípulo misionero es «vivir la alegría del encuentro con Jesucristo», pero también el compromiso para transformar este mundo, «tomando opción por los más pobres, no como planteamiento político, social o ideológico, sino como consecuencia de la fe vivida».

El prelado subrayó que «este es un momento excepcional para anunciar a Jesucristo» e hizo un llamamiento a evitar «el egoísmo que roba la alegría del Evangelio o el pesimismo estéril que ahoga a la audacia», así como a «superar la cultura del bienestar que anestesia al ser humano y lo encapsula. Seamos capaces de vivir siempre la alegría del encuentro con Jesucristo y ello requiere una espiritualidad misionera en la familia, en el trabajo, con los amigos, ser luz pero no de cualquier manera, sino como quiere Jesucristo», indicó el arzobispo de Valencia en esta misa que se celebró, además, en acción de gracias por la reciente beatificación, el pasado mes de octubre en Tarragona, de más de 30 mártires en la archidiócesis.

En la procesión de entrada diversos representantes de las causas de beatificación de los mártires portaron los cuadros de lona de los santos que durante todo el año han estado expuestos en la lonja de los arcos de la Catedral, recayente a la plaza de la Virgen.