El Consell presentará en julio los pliegos para privatizar Cacsa

Asegura que no habrá más carreras en el aeropuerto de Castellón

El conseller Buch interviene ayer en la comisión parlamentaria

VALENCIA- El conseller de Economía, Máximo Buch, explicó ayer en la Comisión de Industria y Turismo de Les Corts Valencianes que los pliegos para la privatización de la gestión de la Ciutat de Les Arts i Les Ciències estarán preparados en el mes de julio, y que el Consell se estaba tomando su tiempo «para hacer las cosas bien, porque esta es una herencia que vamos a dejar para los próximos quince años».

Esta privatización de la gestión no incluirá ni el Palau de Les Arts ni l'Umbracle. Éste último ya está arrendado hasta 2019.

Buch explicó a preguntas de los parlamentarios que no iba a haber un nuevo ERE en Cacsa y que la empresa que finalmente asuma la gestión, tendrá que mantener a los trabajadores.

Situación distinta es la de Manuel Toharia, director del Museo de las Ciencias, y que cuesta al erario más de cien mil euros anuales, que Toharia recibe a través de una empresa de la que es administrador. Dijo Buch que el contrato había que cumplirlo con el científico, pero que, cuando éste venciese, sería la adjudicataria de la gestión quien decidiera si se le renovaba o no.

Explicó el conseller que la oferta económica que hagan los licitadores supondrá un cincuenta por ciento de los méritos del concurso y que el resto se fijará en aspectos del plan de viabilidad, sobre todo en la capacidad para atraer turistas.

Buch dijo que la gestión del complejo había sido buena y que por eso los han requerido en Civitavecchia o Casablanca, pero contestó al diputado de EU, Ignacio Blanco que, «si se estropea el contador eléctrico de su casa, a lo mejor usted puede arreglarlo, pero lo lógico sería llamar a un electricista. Eso es lo que vamos a hacer nosotros».

Por su parte, el secretario autonómico de Turismo, Daniel Marco señaló que los impagos por alquiler de espacios en la Ciutat de les Ciències eran de 615.010 euros y que la paralización de las obras del Ágora no habían repercutido en el coste financiero.

Marco también aludió a la celebración de pruebas automovilísticas en el aeropuerto inactivo de Castellón y dijo que «el acto administrativo era correcto» y que como tal «había sido fiscalizado».

En cualquier caso, aseguró que no se volvería a producir ya que el aeropuerto de Castellón estaba en el ojo del huracán mediático. Restó importancia al hecho y dijo que era habitual en otros países.

REACCIÓN

Torró se enfada por no tener razón con su propuesta

Los diputados de EU están nerviosos. Si hace unas semanas el viceportavoz, Ignacio Blanco, espetó a un interviniente en una Comisión parlamentaria que «me dan ganas de tirarle los papeles a la cara», ayer fue Lluis Torró quien hubo de ser llamado al orden por chillar que no estaban haciendo nada por proteger el mármol valenciano. Le explicaron que lo impedían las normas europeas. Torró se embaló y dijo que, reprimiendo su vehemencia, coartaban su libertad de expresión