El «tercer carril» necesita 800 millones para funcionar en 2015

Ferrmed se reunirá con Pastor para conocer los plazos de ejecución

El grupo técnico de Ferrmed se reunió ayer para preparar el encuentro con el Ministerio de Fomento
El grupo técnico de Ferrmed se reunió ayer para preparar el encuentro con el Ministerio de Fomento

A Ferrmed no le salen las cuentas. Si Valencia, incluida la Ford, debe contar con ancho internacional en 2015 y Alicante en 2016, el Ministerio de Fomento deberá incrementar en 800 millones el presupuesto previsto. El secretario general de esta asociación, Joan Amorós, ve con cierta preocupación no solo la escasez de consignación presupuestaria, sino también que todavía no hayan comenzado las obras, algo que estaba previsto para este mes de enero.

Los dos años que quedan para finalizar el plazo prometido son muy poco tiempo en asuntos de infraestructuras y, sin embargo, Ferrmed tiene todavía muchas preguntas sin respuesta.

Amorós, quien quiso dejar claro que apoya completamente el «tercer carril» como una obra provisional, admitió que el Ministerio debe explicar lo antes posible cómo se va a realizar la conexión con los puertos y cómo se van a adecuar los ferrocarriles.

A medio plazo también se presentan otras dudas que parecen más complejas de resolver. Con la implantación del ancho internacional se espera un incremento del tráfico de mercancías, por lo que Ferrmed alerta de que se producirán problemas de tráfico tanto en Valencia como en Barcelona.

Insisten en que el túnel de Serrería del «cap i casal» se encuentra en estos momentos al 60 por ciento de su capacidad. Por tanto, urgen a poner en marcha una solución antes de que Valencia se convierta en el «semáforo ferroviario de Europa». Por lo que respecta a Barcelona, afirman que será necesario desdoblar las vías entre Castellbisbal y Martorell dado el importante número de cercanías.

La continuación del Corredor hacia Murcia y Cartagena también presenta inconvenientes. Para la construcción de la línea de alta velocidad se ha eliminado la vía convencional. Amorós explicó que es necesario reemplazar esta vía, puesto que la actual tiene pendientes demasiado elevadas para las mercancías.

Sobre este asunto, Francisco García Calvo, miembro de la junta técnica de Ferrmed, apuntó que desde esta zona salen mil camiones al día cargados de productos hortofrutícolas que, si todo va bien, colapsarán el túnel de Serrería.

Máximo a 200 por hora

Tanto Amorós como García Calvo se mostraron especialmente preocupados por la limitación de velocidad que presenta la instalación del tercer carril. Afirman que no podrán superarse los 200 kilómetros por hora, lo que restará competitividad a los trenes de pasajeros.

Aunque aún está por confirmar, podría afectar al servicio entre Barcelona y Valencia, que en lugar de reducir el tiempo de viaje, lo aumentaría. Amorós lamentó que un AVE tan rentable como este «siga durmiendo el sueño de los justos» en beneficio de otras líneas con menor tráfico con las que se ha conectado Madrid.