La interventora de la auditoría del Palau de la Música, en las listas de Compromís

La responsable del informe que plantea 30 despidos iba de número 17 en la candidatura de esta formación en Sueca. Los sindicatos denuncian la «caza» de la concejala de Cultura, Gloria Tello

Los sindicatos creen que ha sido una «auditoría guiada» para «cargarse» a los empleados con «ideología de derechas»
Los sindicatos creen que ha sido una «auditoría guiada» para «cargarse» a los empleados con «ideología de derechas»

La responsable del informe que plantea 30 despidos iba de número 17 en la candidatura de esta formación en Sueca. Los sindicatos denuncian la «caza» de la concejala de Cultura, Gloria Tello

La auditoría sobre el personal adscrito al área de Administración del Palau de la Música de Valencia ha indignado a los trabajadores de la casa, que no solo ven fallos técnicos en su elaboración, sino que denuncian que se trata de un informe «a la carta» a petición de la concejala de Cultura, Gloria Tello, que ha iniciado una caza de brujas contra aquellos que ella considera afines al anterior Gobierno del PP.

Según fuentes sindicales, la encargada de llevar a cabo la auditoría (de parte de la consultora Altair) fue Sabrina Llopis, que en las últimas elecciones municipales ocupó el número 17 en las listas de Compromís en Sueca, misma formación en la que milita Tello. Llopis, además y según estos mismas fuentes, carecía de la experiencia necesaria para llevar a cabo esta labor. «Se notaba que tenía poca experiencia. Cometió fallos técnicos como, por ejemplo, publicar nombres saltándose la Ley de Protección de Datos. Asimismo, se le informó de los empleados que estaban allí por haber opositado durante la etapa del PP y que ‘tienen ideología de derechas’».

Pese que el informe no es vinculante jurídicamente, a la plantilla en riesgo, unas treinta personas, les sorprende la concreción de esta «limpieza» laboral. «¡Qué casualidad que la auditoría concluya lo mismo que dijo la concejala nada más ocupar su cargo, cuando declaró que iba a limpiar el nido de enchufismo del PP!». Temen, además, que tras esta selección se encuentre intereses partidistas. «El objetivo de esta auditoría dirigida es poner a gente de su rama», vaticinan.

El pasado mes de junio, el periódico Levante-EMV publicó que Tello «colocó» a un familiar en el Consejo Rector del Palau. Según este rotativo, «su tío José Company es ajeno en su vida profesional al auditorio valenciano, aunque «experto melómano», defendió entonces la regidora.

Estos no son los únicos casos bajo sospecha que ha protagonizado la gestión de Tello en el Palau. El pasado verano, el nombramiento del nuevo directo, Vicente Ros, provocaba dudas sobre la arbitrariedad de las bases de la convocatoria y hacía sospechar que se trataba de un concurso a medida.

«Angustia» entre la plantilla

El Palau de la Música cuenta con una plantilla que supera los doscientos empleados. 140 son músicos, que se «han librado» de la auditoría; el resto, cerca de 80 personas, pertenecen a la parte Administrativa (taquilleros, azafatas, técnicos de mantenimientos, frigoristas, auxiliares administrativos, personal del departamento de Congresos...), de estos, 73 han sido auditados, y de ellos, 30 corren el riesgo de perder sus empleos.

«¿No se supone que un gobierno de izquierdas defiende al trabajador público. ¿Por qué externalizan servicios y departamentos?. No entendemos nada».

Algunos de los sindicatos con representación en la entidad, UGT, Intersindial, CCOO, CGT, han puesto en manos de abogados la auditoría mientras lamentan la «angustia» que esta situación de incertidumbre provoca en los trabajadores.