La jefa de servicio de Cooperación dice que le llamaban torpe por poner reparos

La imputada Escandell dice que nunca pensó que el dinero del hospital de Haití se fuera a otro destino

La procesada Dolores Escandell declara ayer en el banquillo. Tras ella, el también procesado Arturo Tauroni. A la derecha la secretaria de la Fundación Hemisferio,  María Isabel Castillo
La procesada Dolores Escandell declara ayer en el banquillo. Tras ella, el también procesado Arturo Tauroni. A la derecha la secretaria de la Fundación Hemisferio, María Isabel Castillo

La imputada Escandell dice que nunca pensó que el dinero del hospital de Haití se fuera a otro destino

La ex jefa de servicio de la Conselleria de Cooperación, Dolores Escandell, explicó ayer que sus superiores comenzaron a decir que era una torpe y una inútil cuando empezó a ponerle pegas al expediente de la Fundación Hemisferio para la creación de una oficina técnica destinada a la construcción de un hospital en Haití.

En la jornada de ayer del juicio de las piezas dos y tres de la conocida como causa Cooperación que juzga el desvío de hasta cuatro millones de euros destinados a cooperación, Escandell dijo que recibió el encargo, tanto de Josep María Felip como de Marc Llinares, de llevar adelante el proyecto como si se tratara de algo personal. En un primer momento, no le extrañó ese interés y lo atribuyó a la llegada de un nuevo conseller y se lamentó de que «en ningún momento pensó que alguien se pudiera llevar dinero por detrás del proyecto de Hospital en Haití».

Añadió además que no trabajó en el diseño del concurso ni en la revisión de los expedientes, ya que este era una labor de los técnicos y, según aseguró, la convocatoria del concurso tuvo los informes favorables de la Intervención y de la Abogacía de la Generalitat.

También explicó que conocía a Arturo Tauroni porque lo veía por la Conselleria de vez en cuando y habían coincidido en algunas reuniones, pero dijo que nunca vio a César Augusto Tauroni, cabecilla de la trama y hermano del anterior.

Respecto al acceso a los expedientes de Cooperación, concretó que se cerró cuando empezaron a aparecer en prensa noticias en las que se hablaba de irregularidades en la gestión de las ayudas.

Tras Escandell le tocó el turno a María Isabel Castillo, administrativa de la Fundación Hemisferio, quien reconoció que los proyectos presentados por esta fundación incluían facturas de diferentes empresas que llevaba personalmente Joaquín Blasco, quien dirigía el día a día de esta entidad.

Explicó que entró a trabajar en la Fundación de la mano de Augusto César Tauroni, a pesar de que no contaba con experiencia en este ámbito, y dijo que los ingresos de esta entidad descendieron en el momento en que Rafael Blasco cesó como conseller de Cooperación.

Castillo dijo conocer a diferentes responsables de la Conselleria, entre ellos la secretaria personal de Rafael Blasco María Ángeles Rincón porque ambas intercambiaban de vez en cuando sobres y paquetes cerrados, cuyo contenido desconocía.

Entre mañana y el jueves se prevé que declaren los cinco procesados que quedan.