Los socios del Botànic esconden sus cartas y se citan el miércoles para dibujar el Consell

Oltra mantiene silencio sobre el lugar que quiere ocupar en el organigrama del próximo Gobierno valenciano mientras el PSPV insiste en exhibir su posición de fuerza mayoritaria

Ignacio Blanco (EU), Fran Ferri (Compromís), Estañ (Podem), Águeda Micó (Compromís) y Manolo Mata (PSPV) en la primera de reunión negociadora celebrada el miércoles
Ignacio Blanco (EU), Fran Ferri (Compromís), Estañ (Podem), Águeda Micó (Compromís) y Manolo Mata (PSPV) en la primera de reunión negociadora celebrada el miércoles

Oltra mantiene silencio sobre el lugar que quiere ocupar en el organigrama del próximo Gobierno valenciano mientras el PSPV insiste en exhibir su posición de fuerza mayoritaria

Ha pasado más de un mes desde que se celebraran las elecciones autonómicas y PSPV, Compromís, Unides Podem- EU siguen hablando de qué contenido debe desarrollar el futuro Consell. De la estructura del próximo Gobierno valenciano no se empezará a hablar hasta el próximo miércoles. Es más, todos los partidos tratan de dar las menores pistas posibles sobre cuáles son sus prioridades para no desvelar cómo van a negociar.

La más enigmática sigue siendo la vicepresidenta en funciones Mónica Oltra. No desvela sus preferencias y eso condiciona sobremanera las negociaciones. Sin saber qué papel quiere jugar es complicado dibujar un organigrama de Gobierno, admiten desde una parte de la negociación. Sin embargo, Oltra insiste en vender ese mensaje de que el «quién» del segundo Botànic es secundario. «A mí todo me parece bien».

«No hay prisa», insistía ayer la también portavoz y consellera de Inclusión, «esta vez no hay que echar a los corruptos de las instituciones».

Pero lo cierto es que los plazos empiezan a apremiar. La previsión es que el 15 de junio sea la toma de posesión del presidente de la Generalitat y al día siguiente se nombre el Consell.

Nadie ha vuelto a poner en cuestión que vaya a ser Ximo Puig, pero esta circunstancia no quita para que las negociaciones no estén siendo complicadas. «El proceso es complejo», admitía el vicesecretario general del PSPV, Manolo Mata, antes de entrar a una de las tres reuniones convocadas ayer. Es más, avanzaba que se lograrían dar las directrices para avanzar en la «arquitectura institucional», un objetivo que tras cuatro horas de encuentro quedó finalmente aplazado al próximo miércoles.

El socialista insistió en que las pretensiones de cada partido deben ser acordes a su representación parlamentaria. «Es necesario que Podem participe en las tareas gubernamentales, comprometidos, leales, sin querer asaltar el cielo, sino hacer unas cositas más comprensibles para todo el mundo».

La hipótesis que cobra más fuerza es que haya un máximo de 13 Conselleries, de las que seis serían para el PSPV, cuatro para Compromís y dos para Podem (en este caso una sería para Podem y otra para EU). Además, habría que sumar Presidencia.

En cualquier caso, el número no está cerrado y ayer se habló de que el límite estaba en 15. Esta cifra haría posible crear una Conselleria de Turismo, así como separar las competencias de Agricultura, Medio Ambiente y Vivienda.

Negociaciones locales

La sede del PSPV acogió ayer tres reuniones de los socios del Botànic. Además de la comisión negociadora general, donde se elaboran los puntos básicos de la estructura general, se celebró una segunda para cerrar los acuerdos programáticos y una tercera para analizar cómo había quedado el mapa político tras las municipales. En este foro, que quiere desligarse de la negociación del Consell, se revisan los pactos necesarios para que haya Ayuntamientos de izquierdas.