Vicente Sanz elude la prisión con fuertes indemnizaciones a las víctimas

La acusación propone un acuerdo que evita celebrar el juicio y posibilita que el ex secretario general de RTVV esquive la prisión mediante el pago de cerca de 225.000 euros

Sanz dijo a su llegada que hubo relaciones, pero consentidas. Luego admitió el abuso y el acoso para evitar la prisión
Sanz dijo a su llegada que hubo relaciones, pero consentidas. Luego admitió el abuso y el acoso para evitar la prisión

La acusación propone un acuerdo que evita celebrar el juicio y posibilita que el ex secretario general de RTVV esquive la prisión mediante el pago de cerca de 225.000 euros

El secretario general de Radio Televisión Valenciana aceptó ayer el pago de importantes indemnizaciones y de una multa de 16.000 euros al declararse culpable de tres delitos de acoso sexual, y otros tres de abusos, perpetrados a tres periodistas del ente público, del que él era alto directivo.

El juicio no llegó a celebrarse al alcanzar las partes una inesperada conformidad.

Así, la sentencia dictada «in voce» y que es firme al alcanzarse por conformidad, considera a Sanz culpable de tres delitos continuados de abuso sexual y otros tres de acoso sexual continuado.

Por cada uno de los tres delitos de abuso se le impuso una pena de 21 meses de multa a razón de seis euros al día. Por lo que respecta al segundo, el de abuso, la pena pactada es de ocho meses y un día de multa a razón de seis euros al día.

Las seis multas suman la cantidad de 15.660 euros. El ex secretario general deberá pagar además una indemnización de 60.000 euros y dos de 75.000 euros.

RTVV es considerada responsable civil subsidiaria de la condena. En cualquier caso, es difícil que Sanz se declarara insolvente ya que primero debe pagar las indemnizaciones y luego la multa. Si se declarara insolvente para pagar a las víctimas, necesariamente tendría que serlo también para abonar la multa, por lo que ingresaría en prisión.

Además, se prohibe a Vicente Sanz aproximarse a menos de quinientos metros de cualquiera de sus víctimas, tanto de sus domicilios, como de sus lugares de trabajo o lugares que frecuenten o donde se encuentren.

Según explicó el abogado de las tres trabajadoras, el acuerdo fue propuesto por la Sala y aceptado por las víctimas «porque ha pasado mucho tiempo, han cambiado mucho las situaciones, ni siquiera existe la RTVV, y las tres quieren pasar página y seguir con sus vidas». Explicó también que se había aplicado el Código Penal de 2003 que era más favorable para el infractor en este tipo de delitos, y que posibilitaba permutar la pena por multa.