Cae una red que explotaba sexualmente a mujeres nigerianas en Madrid

La Policía Nacional ha desarticulado una red presuntamente dedicada a la explotación sexual de mujeres nigerianas en el Polígono Marconi de Madrid. En la operación se han detenido en la localidad de Parla los seis miembros de este grupo criminal, entre ellos la 'mami', que realizaba labores de control, vigilancia y cobro a las víctimas, que eran atemorizadas con rituales de vudú. Según informó la Policía, los agentes liberaron a seis mujeres, una de ellas menor de edad, que eran obligadas a prostituirse y a pagar hasta 3.000 euros mensuales a sus tratantes con el fin de saldar una supuesta deuda que podía ascender hasta 60.000 euros. La investigación comenzó el pasado mes de abril cuando los agentes detectaron que varias mujeres de nacionalidad nigeriana podrían estar ejerciendo la prostitución bajo coacciones en el polígono industrial Marconi de Madrid. Tras llevar a cabo las primeras pesquisas los agentes pudieron averiguar que las víctimas eran captadas en sus pueblos natales con la promesa de mejorar su situación en Europa y que, una vez en España, eran sometidas a rituales de vudú y se comprometían a la devolución de una supuesta deuda de entre 50.000 y 60.000 euros. La dificultad para llegar a los cabecillas de la organización por parte de los investigadores fue máxima, ya que las mujeres eran reacias

a facilitar cualquier tipo de información por miedo a posibles represalias contra ellas mismas o algún miembro de su familia. Finalmente fueron localizados y arrestados, en la localidad madrileña de Parla, tres hombres y tres mujeres que fueron puestos

a disposición judicial, que decretó su ingreso en prisión sin fianza. Igualmente se registraron dos domicilios y dos establecimientos en esa misma localidad, en los que se intervinieron un portátil, cuatro pasaportes de Nigeria, doce teléfonos móviles, documentación bancaria, 3.480 euros en efectivo y otros efectos. Cuando las mujeres llegaban a España la organización les retiraba el pasaporte y les facilitaba otro con datos ficticios o incluso de otra persona con la que guardaran cierto parecido físico. Además, se las instruía debidamente para solicitar asilo con los datos ficticios que les habían proporcionado. En su destino final y bajo el control de la 'mami' eran informadas del verdadero propósito de su viaje, ejercer la prostitución para pagar la deuda generada por su traslado a nuestro país.