El PP propone que un tercio de la Cámara se elija por voto directo

Apuesta por dividir la región en 43 circunscripciones con sus propios candidatos

MADRID- Hoy arranca la primera sesión de la Comisión de estudio para la reforma de la Ley Electoral en la Asamblea de Madrid, con la comparecencia de José Pedro Pérez-Llorca, uno de los padres de la Constitución, y el profesor de Derecho Constitucional Alejandro Ruiz-Huertas.

La Comisión analizará la propuesta del PP para implantar el llamado modelo alemán en el Parlamento madrileño para fomentar así la elección directa de representantes. En concreto, el PP plantea dividir la Comunidad en 43 circunscripciones y que la votación se haga en dos urnas: en la primera urna se elegiría de forma directa a los diputados más votados en las 43 zonas; y en la segunda se votaría de manera «tradicional»; es decir, la lista cerrada y bloqueada que presente cada uno de los partidos políticos. Para conseguir la proporcionalidad del sistema, las actas que se obtuvieran uninominalmente en la primera urna se restarían al cómputo final de escaños y en la segunda urna se aplicaríaa la regla D'Hondt. Así, en la primera urna se elegiría a un tercio de la Cámara y en la segunda a los dos tercios restantes, según el número actual de diputados. De esta manera cada partido designaría a un candidato para cada circunscripción y éste, de resultar ganador, representaría a «su» zona en el Parlamento madrileño consiguiéndose así una relación más directa entre el diputado y el elector.

Con la propuesta del PP, Madrid capital quedaría dividida en 19 distritos, en lugar de los 21, agrupándose Villa de Vallecas y Vicálvaro, por un lado; y Hortaleza y Barajas por otro. El resto de la región quedaría dividida en las 24 circunscripciones restantes.

Según explicó el PP, el sistema propuesto cumple el requisito constitucional de la proporcionalidad en la elección e incluso el de «neutralidad», ya que según explicó su portavo, Íñigo Henriquez de Luna, si se hubiera aplicado en las últimas elecciones autonómicas, las de 2011, el reparto de escaños sería el mismo y simplemente cambiaría que algunos parlamentarios habrían sido elegidos directamente por los ciudadanos. Y según un simulacro realizado por lo spopulares sobre las elecciones de 1991 –el PP fue el partido más votado pero la pinza PSOE-IU se impuso a la hora de formar gobierno– el sistema de voto por circunscripciones daría como ganador a los socialistas frente a los populares.

Reformar el Estatuto

No obstante, para llevar a cabo la reforma que propone el PP y que se aplicaría a partir de las elecciones de 2015, se requiere modificar el Estatuto de Autonomía y por tanto el voto a favor de dos tercios de la Cámara, es decir, de la oposición. Ayer, desde el PSOE, su líder Tomás Gómez se mostró contrario al modelo alemán, a pesar de que a nivel nacional siempre se ha declarado a favor de este modelo. Por parte de IU se rechazó frontalmente y en el caso de UPyD, Luis de Velasco, manifestó que las circunscripciones «en principio» no gustan a su grupo porque «parece que favorece» el bipartidismo.