El show de la participación: 600.000 euros en «urnas fantasma»

Carmena convoca la primera consulta ciudadana sobre transporte y sostenibilidad. Promete que los resultados serán vinculantes, pero no tiene competencias para llevarlas a cabo

Los madrileños recibirán una papeleta para votar por correo las propuestas ciudadanas. Sólo el envío costaría 600.000 euros
Los madrileños recibirán una papeleta para votar por correo las propuestas ciudadanas. Sólo el envío costaría 600.000 euros

Carmena convoca la primera consulta ciudadana sobre transporte y sostenibilidad. Promete que los resultados serán vinculantes, pero no tiene competencias para llevarlas a cabo

Como si en el último año no hubiera habido suficientes votaciones, el Ayuntamiento de Madrid anunció ayer que el próximo 13 de febrero colocará un centenar de urnas en diferentes instalaciones municipales para someter al criterio de los madrileños dos propuestas ciudadanas. Los empadronados mayores de 16 años podrán votar si están de acuerdo o no con un «Madrid 100% sostenible» y con la puesta en marcha de un «Billete único para el transporte público». Estas mismas urnas servirán además para que los madrileños también votenentre los dos finalistas del concurso para la remodelación de la Plaza de España, así como otras cuestiones que afectan a los distritos de Retiro, San Blas-Canillejas y Barajas, de las que por el momento sólo se sabe que versarán sobre la prioridad de medidas y la denominación de centros culturales.

Las consultas ciudadanas o, en palabras de Ahora Madrid, el «empoderamiento ciudadano», fue una de las promesas del Gobierno que lidera Manuela Carmena en las elecciones municipales. La alcadesa creó incluso una concejalía de Participación Ciudadana, que dirige el edil Pablo Soto, cuya medida estrella fue Decide Madrid, un espacio on line creado en septiembre de 2015 donde los ciudadanos pueden hacer propuestas públicas. En el momento en el que una de éstas superara el 2% de los apoyos del total de empadronados –es decir, a partir de los 27.064 votos– pasaría a la siguiente fase, la de las urnas. Pese a las campañas publicitarias para fomentar Madrid Decide, la web apenas tenía «feed back», con lo que en julio el Gobierno de Carmena tuvo que bajar el umbral del 2 al 1%.

Ha tenido que pasar más de un año para que dos propuestas superaran la barrera del 1%. La cita con las urnas durará siete días, del 13 al 19 de febrero, y habrá tres canales de participación: a través de las urnas –que se ubicarán en las oficinas de Atención al Ciudadano, centros culturales, deportivos, de mayores o escuelas infantiles–; mediante voto por correo, para lo cual el Ayuntamiento mandará cartas franqueadas a todos los empadronados; un «mailing» que podría ir desde los 100.000 euros hasta alcanzar 600.000 si el franqueo de misivas fuera la vía empleada por todos aquellos que pueden votar. Y por último, quien lo prefiera podrá votar en la web de participación.

Los madrileños se encontrarán con una sola papeleta. Podrán contestar «sí» o «no» a las preguntas «¿Estás de acuerdo con la propuesta MAD-2015-09-199 titulada Madrid 100% Sostenible?» y «¿estás de acuerdo con la propuesta MAD-2015-09-9 titulada Billete único para el transporte público?». Por último en la misma papeleta habrá una tercera consulta: «De las dos propuestas finalistas para reformar Plaza de España ¿Cuál prefieres que se lleve a cabo?». En este caso las opciones no serán «sí» o «no» sino «proyecto X» o «proyecto Y», en referencia a las dos propuestas de rehabilitación para la plaza que un jurado del Ayuntamiento está eligiendo estos días entre los cinco que quedaron semifinalistas, cuyo fallo se hará público en enero.

El delegado de participación ciudadana afirmó ayer que el Ayuntamiento tomará una posición neutral, pero pondrá a disposición de la consulta ciudadana los espacios publicitarios municipales, como los mupis. Sobre los gastros de las votaciones, Soto relató que las urnas las instalarán los trabajadores del Ayuntamiento y se podrán utilizar en sucesivas votaciones, al igual que las banderolas publicitarias. Aunque no pudo detallar el coste de éstas, sí afirmó que no superará los 18.000 euros por ser un contrato menor. También añadió que se han comprado tablets para chequear el proceso, pero no facilitó a la Prensa el coste exacto de las mismas.

El gasto de la propuesta tuvo rápida contestación por parte de la oposición. El concejal del PP y portavoz de Participación Ciudadana, Percival Manglano, tildó de «despropósito» que el Ayuntamiento «pueda destinar hasta 600.000 euros en sufragar las consultas ciudadanas, teniendo en cuenta, además, que no tiene la competencia exclusiva en ninguna». Y es que, aunque ayer Pablo Soto aseguró que todos los resultados serán vinculantes, se comprometió públicamente a «abandonar si no cumplo ese compromiso», e incluso hizo esta promesa extensible «a todo el Gobierno», lo cierto es que el Ayuntamiento no tiene todas las competencias para llevar acabo las propuestas.

La propuesta «Madrid 100% sostenible», que ha sido lanzada por la plataforma Alianza por el Clima, incluye catorce puntos sobre gestión de residuos, electricidad o movilidad urbana no contaminante, un asunto, éste último, que es competencia del Consorcio Regional de Transportes en el que es la Comunidad de Madrid, que dirige Cristina Cifuentes, quien tiene la voz cantante. Lo mismo sucede con la propuesta «Billete único para el transporte público», que demanda poder cambiar de transporte público sin pagar más dentro de un intervalo de unos 90 minutos, cuya ejecución dependería también del mismo Consorcio de Transportes. Por último, el PP se preguntó si en esta ocasión «Ahora Madrid va a respetar la intimidad de los madrileños, algo que no hizo en su anterior envío masivo, lo que llevó al PP a presentar una demanda ante la Agencia de Protección de Datos, que dio la razón al PP».