Hierro y mercurio en el agua corriente de la comisaría de Fuencarral

Goteras y problemas con el suministro de agua ponen trabas al día a día de los efectivos de las Unidades de distrito de Fuencarral y Arganzuela desde hace dos meses.

Llevan así desde el pasado mes de abril pero es ahora, con una ola de calor detrás de otra, cuando los 150 agentes de la Unidad Integral de Distrito (UID) de Fuencarral-El Pardo de Policía Municipal no pueden más. Están sin agua corriente, no ya para consumo sino tampoco para higiene personal. Es decir, que no pueden ni tocarla, ni lavarse las manos, dado las sustancias contaminantes que presenta, según el estudio realizado por los técnicos del Ayuntamiento, que analizaron el agua el mes pasado. Pero a día de hoy siguen sin solución, con los problemas que eso les está ocasionando. Los agentes de la Unidad de Distrito comenzaron a percatarse de que el agua salía con un color raro, muy turbia, y se quejaron a su superior. El oficial de esa unidad comunicó al departamento de infraestructuras y mantenimiento del Ayuntamiento la incidencia y los técnicos acudieron al edificio, situado en el número 7 de la avenida Soto Palacios. Tras tomar muestras y analizar el agua determinaron que contenía hierro y mercurio, por lo que no sólo no se podía beber, sino que tampoco podían utilizarla para ducharse, lavarse las manos o los dientes. «En la calle muchas veces estamos en contacto con toxicómanos o indigentes y lo más normal es que al llegar a la Unidad antes de comerte el bocadillo te laves las manos», explica un agente afectado. «Estos días con el calor que hace lo estamos pasando especialmente mal. Los compañeros están trayendo garrafas propias pero no podemos ni refrescarnos».

Hace unos quince días, según denuncia el sindicato CSIT de la Policía Municipal, se han instalado depósitos con agua para el consumo. «En otras ocasiones, cuando han surgido problemas similares en otras unidades se han instalado duchas portátiles pero aquí, aunque habría sitio suficiente para instalarlas, no lo han hecho», explica el responsable sindical José Francisco Horcajo. Desde CSIT Unión Profesional han remitido una queja por escrito al inspector jefe de la Policía Municipal, Francisco Caletrio para recordarle la situación que sufren desde hace ya tantos días estos funcionarios. Sin embargo, hasta el momento, no han obtenido respuesta alguna. Desde la Unidad lamentan que la situación se pueda demorar dado que su oficial, el jefe de la Unidad, está de vacaciones y se jubilará en breve, por lo que temen que, mientras tanto, no les hagan mucho caso. Hasta después del verano no aspiran a que nadie les vaya a escuchar o, al menos, a que pongan algún «parche».

Al parecer, la solución pasa por cambiar la cañería (se trata de un edificio antiguo) ya que los metales se estarían desprendiendo de las propias tuberías. Sin embargo, creen que, dada la actual situación económica por la que atraviesan las arcas municipales, no se solucionará así. «Al parecer hay un producto que pueden echar que hace una capa protectora para que las partículas que desprendan las tuberías no se filtren al agua. De todas formas, parece que todavía no lo van a hacer», lamenta uno de los agentes afectados.

Pero la de Fuencarral no es la única Unidad de Distrito que sufre problemas de este tipo. En la de Arganzuela llevan varias semanas quejándose de que están sin agua caliente (los agentes se duchan allí) y que tienen goteras. Tampoco nadie se ha pasado por allí para solucionar los desperfectos.

El nuevo jefe, de veraneo desde la semana pasada

Ha sido muy comentado entre los agentes de la Policía Municipal. Su director general, Andrés Serrano, fue nombrado el pasado jueves por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento y ya se ha ido de vacaciones. Aunque muchos justifican su veloz aterrizaje sin apenas pisar su nuevo despacho porque ya habría solicitado las vacaciones con mucha antelación –era jefe de la Unidad de Medio Ambiente de la Policía y a los agentes les confirman los días de vacaciones en abril–, sí se ha criticado que se vaya sin haber estado presente en la reunión con los sindicatos del martes. «Normalmente estos cargos se suelen ir en agosto, que es cuando hay menos incidencias en Madrid», resalta Carlos Bahón, portavoz del sindicato AMPU. Sin embargo, lo que más ha molestado es que no se haya interesado por otro tipo de problemas antes de irse. Eso opina Francisco Torres, secretario general del sindicato CPPM. «Hay acuerdos firmados que están parados porque el anterior Gobierno no los puso en marcha y éste que acaba de llegar tampoco. Me preocupa más eso que que el director general se haya ido de vacaciones», explicó. Por su parte, el responsable de la Policía Municipal de CSIT, Francisco José Horcajo, defiende sus vacaciones por seguir siendo trabajador del Ayuntamiento, aunque haya solicitado una excedencia de su puesto como policía. Otros agentes, que prefieren no «ponerse a malas» desde el principio con un jefe que acaba de llegar creen que, si ya había solicitado ahora las vacaciones, podían haber retrasado su nombramiento a su regreso.